Niñas, niños y adolescentes de distintas comunidades yucatecas participaron en una vaquería infantil en Sudzal para conmemorar los 30 años de Alas y Raíces, programa que promueve el acceso de las infancias a las artes y la cultura.

La celebración reunió a participantes de Sudzal, Sotuta, Tunkás, Quintana Roo, Sitilpech, Cuzamá, Kanasín, Acanceh, Uayma y Dzitás, quienes forman parte de los talleres del programa CREA. Durante la jornada compartieron música, jarana y danza regional como parte de una celebración centrada en las expresiones culturales de Yucatán.

La vaquería permitió trasladar una de las manifestaciones más reconocibles de la cultura yucateca al ámbito de la formación infantil. Las y los participantes tuvieron la oportunidad de interpretar y practicar elementos de una tradición que combina música, baile, convivencia comunitaria y memoria cultural.

La secretaria de la Cultura y las Artes de Yucatán, Patricia Martín Briceño, destacó durante el encuentro la importancia de acercar las actividades artísticas a las comunidades y de generar espacios para que las nuevas generaciones conozcan y practiquen las expresiones culturales de su entorno.

La funcionaria también señaló que las tres décadas de Alas y Raíces representan la participación de distintas generaciones de niñas, niños y jóvenes en actividades artísticas. El programa busca que las infancias no sean únicamente receptoras de cultura, sino participantes activas en los procesos de creación y transmisión cultural.

Durante la celebración, Martín Briceño participó en la apertura de la pista de baile al ritmo de los Aires Yucatecos. La música estuvo a cargo de la Orquesta Jaranera de la Misión Cultural número 16 y la conducción del encuentro correspondió a Julio Ortiz.

Alas y Raíces nació en 1996 como una iniciativa nacional orientada al desarrollo cultural de bebés, niñas, niños y adolescentes. Este año el programa conmemora tres décadas de trabajo, con actividades en distintas entidades del país y una estrategia que coloca el arte, el juego, la imaginación y la participación infantil como elementos centrales.

La Secretaría de Cultura del Gobierno de México ha señalado que durante estos 30 años el programa ha desarrollado actividades en contextos urbanos, rurales, escolares, comunitarios e indígenas. En 2025, además, se establecieron convenios de colaboración con las 32 entidades federativas para ampliar su presencia territorial.

En Yucatán, la celebración de Sudzal adquiere una dimensión particular porque utiliza una manifestación tradicional como espacio de encuentro entre comunidades. La participación de niñas, niños y adolescentes en la jarana y otras expresiones regionales contribuye a mantenerlas presentes en nuevas generaciones y a vincular la formación artística con el patrimonio cultural local.

La jornada contó con la presencia de autoridades de las comunidades participantes, responsables de áreas culturales e integrantes de la Secretaría de la Cultura y las Artes. Más allá de la celebración del aniversario, el encuentro mostró cómo las actividades culturales pueden funcionar como espacios de convivencia, aprendizaje y transmisión de saberes entre generaciones.