Miguel Castellanos fue asesinado tras bajar de su camioneta por un supuesto accidente y las autoridades investigan una posible emboscada

Notipress.- Un aparente accidente de tránsito terminó en el asesinato de Miguel Armando Castellanos Serrano, exfuncionario colombiano que aspiraba a convertirse en alcalde de Cúcuta. El ataque ocurrió el lunes 26 de octubre de 2026, cuando viajaba junto a su hijo por una carretera de Norte de Santander, cerca de Venezuela. Su muerte provocó una investigación policial y una respuesta del presidente Abelardo de la Espriella, quien ordenó capturar a los responsables.

Castellanos circulaba por el Anillo Vial Occidental, cerca del barrio El Pórtico, cuando una motocicleta golpeó su camioneta blindada. Según las primeras investigaciones, descendió del vehículo para hablar con el motociclista y recibió varios disparos de personas armadas. Su hijo, menor de edad, presenció el ataque y resultó ileso, mientras los agresores escaparon sin ser identificados.

Una circunstancia llamó especialmente la atención de los investigadores: Castellanos viajaba sin el equipo de seguridad que habitualmente lo acompañaba. George Quintero, secretario de Seguridad de Norte de Santander, explicó que el exfuncionario había viajado en avión por la hospitalización de su hermano. Sus escoltas se desplazaban por carretera, por lo cual no estaban presentes cuando ocurrió el asesinato.

Quién era Miguel Castellanos y por qué tenía relevancia política

Nacido en Toledo, Norte de Santander, Castellanos acumuló más de 21 años de servicio en la Policía Nacional de Colombia. Alcanzó el grado de mayor y posteriormente asumió la Secretaría de Gobierno de Cúcuta, donde participó en asuntos de seguridad y administración municipal.

Durante su gestión, la Alcaldía destacó la creación de cuatro comisarías de Familia con presupuesto propio y avances contra el hacinamiento policial. En enero de 2026 renunció al cargo mientras preparaba su aspiración a la Alcaldía de Cúcuta para las elecciones de 2027.

Su trayectoria también estaba vinculada a una familia con presencia en la política y el deporte colombiano. Era hermano de Jairo Castellanos, excongresista, y de Leandro Castellanos, exarquero de la selección colombiana y actual concejal de Bogotá.

De la Espriella ordena investigar el crimen y ofrecen recompensa

El presidente Abelardo de la Espriella condenó públicamente el asesinato y anunció instrucciones para acelerar la identificación y captura de los responsables. A través de su cuenta en X, calificó el homicidio como un acto de cobardía y rechazó cualquier posibilidad de impunidad.

“He dado instrucciones a nuestra Policía Nacional para que, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, adelante las investigaciones necesarias para identificar, ubicar y capturar cuanto antes a los responsables de este crimen”, sostuvo.

Las autoridades locales también activaron medidas para localizar a los atacantes, mientras equipos especializados trabajan en reconstruir sus movimientos y posibles rutas de escape. La Gobernación de Norte de Santander anunció inicialmente una recompensa de 50 millones de pesos colombianos, mientras autoridades municipales informaron posteriormente una oferta de 100 millones.

Una de las principales hipótesis apunta a que los atacantes conocían los desplazamientos de Castellanos y aprovecharon su ausencia de escoltas. También se investigan antecedentes de amenazas atribuidas a organizaciones criminales, aunque todavía no se ha establecido una relación directa con el homicidio.

El caso permanece bajo investigación judicial para determinar quiénes participaron en el ataque, cómo fue organizado y qué motivaciones estuvieron detrás del asesinato.