Doce años después de la desaparición de 43 estudiantes de Ayotzinapa, sus familias volvieron a marchar en Ciudad de México para exigir verdad, justicia y avances concretos en la investigación sobre su paradero.
Padres y madres de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos encabezaron este sábado una nueva movilización en Ciudad de México, al cumplirse 12 años de la desaparición ocurrida entre la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero.
La marcha partió del Ángel de la Independencia y avanzó por Paseo de la Reforma rumbo al Zócalo. Los familiares llevaron nuevamente las fotografías de sus hijos y repitieron una consigna que se ha convertido en uno de los símbolos del caso: “¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!”. Estudiantes, organizaciones sociales y colectivos acompañaron la movilización.
Más allá del aniversario, la protesta volvió a colocar en el centro una pregunta que permanece sin respuesta definitiva: ¿qué ocurrió con los 43 jóvenes y cuál fue la responsabilidad de quienes participaron en los hechos y en su posterior encubrimiento?
Durante estos 12 años, distintas investigaciones han modificado parcialmente el conocimiento sobre lo ocurrido aquella noche. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos y el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes cuestionaron desde los primeros años aspectos centrales de la investigación oficial, mientras que posteriores investigaciones gubernamentales incorporaron nuevos testimonios, registros telefónicos, análisis científicos y reconstrucciones de los hechos.
En 2026, el expediente volvió a registrar movimientos relevantes. La Fiscalía General de la República informó en agosto que un nuevo análisis de las actuaciones existentes permitió abrir líneas adicionales de investigación. Como parte de ese proceso fue detenido el exgobernador de Guerrero Ángel “N”, a quien la Fiscalía imputó por su probable participación en el delito de desaparición forzada. Posteriormente, un juez determinó su vinculación a proceso. La autoridad sostiene que la investigación busca esclarecer su posible participación en el ocultamiento de información relacionada con el caso, una imputación que deberá resolverse dentro del proceso judicial correspondiente.
La propia FGR ha señalado que las nuevas indagatorias incluyen un reanálisis de información previamente incorporada al expediente. El Gobierno de México también informó que entre las líneas prioritarias se encuentran el análisis de comunicaciones telefónicas, nuevas detenciones y la revisión de hechos y actores relacionados con la desaparición.
El aniversario llega además en medio de una diferencia entre las expectativas de las familias y los tiempos oficiales. La presidenta Claudia Sheinbaum había anunciado un informe público sobre los nuevos avances, pero la presentación fue reprogramada para el lunes 28 de septiembre. De acuerdo con información de la Presidencia y de la FGR, el documento abordará las líneas de investigación actualmente abiertas y los elementos que las sustentan.
Para las familias, sin embargo, el paso del tiempo no ha reducido la exigencia de conocer el destino de sus hijos. Cada aniversario representa simultáneamente una jornada de memoria y una evaluación de los avances alcanzados por las instituciones encargadas de la investigación.
El caso Ayotzinapa permanece así como uno de los expedientes más significativos de la crisis de desapariciones en México. A 12 años de los acontecimientos de Iguala, existen nuevas investigaciones, personas detenidas y procesos judiciales en curso, pero el paradero de los 43 estudiantes continúa sin esclarecerse de manera definitiva.

