Dentro del marco del Día Mundial de la Alimentación, Oceana, organización de la sociedad civil dedicada a la protección de los océanos, hizo un llamado a elevar el consumo de pescados y mariscos por ser una fuente accesible de proteínas y vitaminas, tener un bajo impacto ambiental y contribuir a la soberanía y la seguridad alimentaria del país.
Los alimentos marinos tienen un alto contenido de vitaminas y nutrientes que ayuda al organismo a aprovechar los alimentos y convertirlos en energía. En México los alimentos del mar capturados por la pesca ribereña proveen el 25 % de los requerimientos de micronutrientes de la población (1).
Los mares mexicanos son una fuente de alimento que, bien manejada, puede llevar a más mesas comida de alta calidad para garantizar la soberanía y seguridad alimentaria y sostener los ingresos de comunidades pesqueras.
“El consumo de pescados y mariscos no solo beneficia la salud de las personas, también ayuda al planeta, debido a su baja huella ambiental porque produce menos emisiones de gases de efecto invernadero comparado con otras proteínas de origen animal, relacionados con la crisis climática”, expresó Esteban García – Peña, Coordinador de Investigaciones y Política Pública de Oceana.
Lo que ponemos en nuestro plato también deja huella en el planeta: la carne roja suele generar más emisiones de gases de efecto invernadero que muchos productos del mar, que en su mayoría provienen de la pesca ribereña.
“México se encuentra entre los 20 países que más pesca, y en sus aguas encontramos 83 pesquerías que engloban a más de 700 especies. Es importante que conozcamos y probemos diferentes productos del mar que ayuden a nuestra alimentación, al planeta y a las más de 350 mil familias pescadoras”, finalizó, García -Peña.
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