Las autoridades mantienen las labores de búsqueda y rescate luego de que un deslizamiento de basura y tierra sepultara viviendas cercanas al principal vertedero de la capital guineana.
Al menos 30 personas murieron y otras 22 resultaron heridas tras el derrumbe ocurrido en el vertedero de Dar es Salaam, ubicado en el municipio de Gbessia, en las afueras de Conakri, capital de Guinea. El desastre se produjo durante la madrugada del domingo como consecuencia de las intensas lluvias que azotaron la región y provocaron el colapso de una gran masa de residuos que terminó sepultando varias viviendas cercanas.
De acuerdo con un comunicado del Gobierno guineano, entre los lesionados se encuentran seis personas con heridas de gravedad y dieciséis con lesiones leves. Las autoridades advirtieron que la cifra de víctimas podría aumentar debido a que continúan las labores para localizar a personas que permanecen desaparecidas bajo los escombros y los residuos acumulados.
Equipos de protección civil, personal sanitario, fuerzas de seguridad y voluntarios trabajan con maquinaria pesada en la zona afectada para remover toneladas de basura y tierra. Imágenes difundidas por la Agencia France-Presse muestran excavadoras operando de manera ininterrumpida mientras decenas de familiares esperan noticias sobre posibles sobrevivientes.
El primer ministro de Guinea, Amadou Oury Bah, acudió al lugar del siniestro para supervisar las tareas de rescate y expresar el respaldo del Gobierno a las familias afectadas. Durante la visita, las autoridades reiteraron que se han movilizado recursos humanos y materiales para acelerar las operaciones de búsqueda, brindar atención médica a los heridos y recuperar los cuerpos de las víctimas.
El accidente ocurrió apenas unos días después de que el Gobierno anunciara medidas preventivas para desalojar algunas zonas próximas al vertedero, debido al riesgo de deslizamientos ocasionados por las lluvias de la temporada. Sin embargo, numerosas familias continuaban habitando en los alrededores del sitio, una situación frecuente en sectores urbanos donde la expansión de asentamientos irregulares convive con instalaciones destinadas al manejo de residuos.
Según información del Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Hábitat), el rápido crecimiento urbano y la limitada infraestructura para el tratamiento de residuos representan uno de los principales desafíos ambientales y de salud pública en diversas ciudades de África occidental. La acumulación de basura en grandes vertederos a cielo abierto, combinada con precipitaciones intensas, incrementa significativamente el riesgo de deslizamientos y otros accidentes.
El vertedero de Dar es Salaam ha sido objeto de preocupación desde hace varios años por parte de organizaciones ambientales y habitantes de la zona, quienes han advertido sobre la saturación del sitio y la necesidad de implementar medidas de seguridad y programas de reubicación para las comunidades más expuestas.
Mientras continúan las labores de rescate, el Gobierno guineano no ha descartado declarar nuevas medidas de emergencia en el área y anunció que evaluará las condiciones de estabilidad del vertedero para evitar nuevos derrumbes. Las autoridades también señalaron que, una vez concluidas las operaciones de búsqueda, se iniciará una investigación para determinar las circunstancias del accidente y revisar los protocolos de prevención en zonas consideradas de alto riesgo.
La tragedia vuelve a poner de relieve los desafíos que enfrentan numerosas ciudades africanas para gestionar de manera segura los residuos sólidos y proteger a las poblaciones que viven en asentamientos vulnerables frente a fenómenos naturales cada vez más intensos.


