La deuda pública de México registró un crecimiento real anual de 4.5 % al cierre de septiembre de 2026 y representó 52.6 % del PIB, mientras que los ingresos del sector público disminuyeron 2.8 %, de acuerdo con el informe trimestral de la Secretaría de Hacienda.

Las finanzas públicas de México muestran un comportamiento contrastante al cierre del tercer trimestre de 2026: por un lado, aumentó el saldo de la deuda pública y, por otro, disminuyeron los ingresos gubernamentales. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) informó que el saldo histórico de los requerimientos financieros del sector público llegó a 19.55 billones de pesos, equivalente a aproximadamente 1.05 billones de dólares.

Esta cifra representa un incremento real anual de 4.5 % y un aumento nominal de 5.3 % respecto a diciembre de 2025. En términos del producto interno bruto (PIB), la deuda se ubicó en 52.6 %, proporción que se mantuvo en el mismo nivel registrado al cierre del año pasado.

El secretario de Hacienda, Edgar Amador, explicó que la estrategia de financiamiento busca reducir los riesgos asociados con las variaciones cambiarias y las necesidades de refinanciamiento. Para ello, señaló que la mayor parte de los compromisos financieros está contratada en moneda nacional, a largo plazo y con tasas de interés fijas.

Disminuye el costo financiero de la deuda

A pesar del crecimiento del endeudamiento, el costo financiero del sector público presentó una reducción real de 3.7 % entre enero y septiembre, al ubicarse en 958 mil 999.7 millones de pesos, equivalentes a unos 51 mil 559 millones de dólares.

Hacienda atribuyó este comportamiento a factores como el fortalecimiento del peso, las condiciones de las tasas de interés y las operaciones de refinanciamiento mediante las cuales se sustituyeron obligaciones por otras con condiciones más favorables.

La dependencia destacó que, para evaluar la sostenibilidad de la deuda, no basta con observar su monto total, sino que también deben considerarse la moneda en que está contratada, sus plazos y las condiciones financieras pactadas.

Ingresos petroleros a la baja y comportamiento desigual de los impuestos

En contraste, los ingresos presupuestarios del sector público disminuyeron 2.8 % en términos reales durante los primeros nueve meses del año, hasta alcanzar 6.3 billones de pesos.

La principal reducción se observó en los ingresos petroleros, que retrocedieron 21.5 %. Según Hacienda, este resultado estuvo influido por una elevada base de comparación, debido a la aportación extraordinaria que realizó el Gobierno federal a Petróleos Mexicanos (Pemex) durante 2025. Si se excluye esa operación, los ingresos petroleros habrían registrado un crecimiento de 8.1 %.

Por su parte, la recaudación tributaria avanzó 0.7 %, aunque con resultados diferentes entre los principales impuestos. El Impuesto sobre la Renta (ISR) registró una disminución de 5.3 %, mientras que el Impuesto al Valor Agregado (IVA) aumentó 12 %.

Estas cifras muestran que el comportamiento de los ingresos públicos no fue uniforme y que la evolución de la recaudación dependió de manera importante de las distintas fuentes de financiamiento del Gobierno.

El déficit supera los 968 mil millones de pesos

El déficit presupuestario, que representa la diferencia entre los ingresos y los gastos del sector público, alcanzó 968 mil 533.1 millones de pesos entre enero y septiembre de 2026. El monto fue 23.1 % superior al registrado durante el mismo periodo del año anterior, sin descontar el efecto de la inflación.

No obstante, Hacienda indicó que el resultado fue menor al previsto en el presupuesto, debido a que el gasto público quedó por debajo de lo programado en una proporción mayor que la reducción observada en los ingresos.

En términos reales, el gasto total disminuyó 0.4 % respecto al mismo periodo de 2025. Sin embargo, algunos rubros registraron incrementos: el gasto destinado al desarrollo social aumentó 7.4 %, mientras que la inversión física, que comprende obras públicas e infraestructura, creció 8 %.

Hacienda mantiene sus previsiones para el cierre de 2026

Pese al comportamiento de los ingresos y el crecimiento de la deuda, Edgar Amador mantuvo la estimación de que el déficit público en su medición más amplia cerrará el año en 4.1 % del PIB.

Asimismo, la dependencia proyecta que la deuda pública alcance 54 % del producto interno bruto al finalizar 2026. Esta previsión coloca la evolución del endeudamiento y la capacidad de recaudación entre los principales indicadores que deberán observarse durante el último trimestre del año.

Los resultados de septiembre reflejan un escenario en el que el Gobierno federal enfrenta mayores obligaciones financieras, menores ingresos presupuestarios y la necesidad de mantener el gasto dentro de los límites establecidos para el ejercicio fiscal.