Tras las advertencias de Washington, Milei redujo las sanciones previstas para evitar afectar a empresas estadounidenses
Notipress.- Un proyecto destinado a sancionar la explotación petrolera en las Islas Malvinas terminó generando preocupación en Washington por sus posibles consecuencias económicas. El Gobierno argentino de Javier Milei aceptó limitar las penalizaciones previstas después de recibir advertencias estadounidenses sobre su impacto en empresas e inversores.
La modificación afecta una iniciativa relacionada con las islas administradas por Reino Unido y reclamadas por Argentina, cuya soberanía permanece en disputa. El texto original contemplaba sanciones contra compañías y Estados extranjeros involucrados en actividades de explotación de recursos consideradas ilegales por Argentina. Su alcance podía extenderse a empresas asociadas comercialmente con los operadores principales, incluso cuando participaran en otros negocios.
Entre los proyectos alcanzados figura Sea Lion, una iniciativa de explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas, impulsada por la británica Rockhopper y la israelí Navitas.
Advertencias de Washington y cambios para las petroleras
La preocupación estadounidense quedó planteada durante una reunión entre Milei y el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau. Durante el encuentro, Washington advirtió sobre las consecuencias que las sanciones originales podían generar para compañías vinculadas con esas actividades. El embajador estadounidense Peter Lamelas también participó en las gestiones y transmitió inquietudes sobre posibles efectos negativos para futuras inversiones de su país.
A partir de las gestiones diplomáticas, el Gobierno argentino decidió restringir las sanciones a las empresas y accionistas directamente involucrados en los proyectos cuestionados. Con esta modificación, los fondos de inversión con participaciones indirectas quedarían excluidos de responsabilidad por su vinculación financiera con las empresas explotadoras.
Desde el Ejecutivo argentino argumentaron que el esquema anterior podía provocar litigios prolongados y afectar intereses de compañías nacionales.
Negociaciones legislativas y consecuencias de la reforma
Además de atender las preocupaciones estadounidenses, Milei busca conseguir apoyos parlamentarios para avanzar con el proyecto en la Cámara de Diputados. Las negociaciones incluyen la creación de una Comisión Bicameral de Seguimiento para supervisar las decisiones del Consejo de Seguridad Nacional previsto en la iniciativa.
Este organismo tendría facultades para examinar inversiones extranjeras en sectores estratégicos como defensa, telecomunicaciones, energía, hidrocarburos, minería y actividades espaciales. También se modificó el artículo sobre interferencia extranjera en procesos electorales, excluyendo expresamente al periodismo, la investigación académica y las actividades diplomáticas.
Sin embargo, sectores opositores mantienen su pedido de separar las disposiciones sobre Malvinas de las reformas relacionadas con inteligencia y seguridad interior. El oficialismo pretende mantener ambas cuestiones dentro de una misma iniciativa, aunque todavía necesita reunir suficientes firmas para avanzar legislativamente.
La reunión de comisiones convocada para este martes 27 de octubre deberá determinar si existe respaldo suficiente para emitir un dictamen de mayoría. Mientras continúa la negociación, el nuevo esquema establece una distinción entre operadores petroleros e inversores indirectos, con consecuencias para las responsabilidades previstas.
Su aplicación definitiva dependerá de la aprobación parlamentaria, mientras Argentina mantiene su reclamo territorial y redefine el alcance económico de las sanciones propuestas.


