El candidato israelí Gadi Eisenkot prometió reducir la polarización y reunificar a la sociedad de Israel durante su último mitin antes de las elecciones del martes 27 de octubre. La campaña se desarrolla en medio de una disputa con el primer ministro Benjamin Netanyahu, quien cuestiona la capacidad de su rival para enfrentar a Irán y defender la seguridad nacional. Mientras tanto, el presidente estadounidense Donald Trump volvió a respaldar públicamente al actual jefe de Gobierno.
Eisenkot, exjefe militar con experiencia en las Fuerzas de Defensa de Israel, centró su discurso en la necesidad de reconstruir la confianza entre los ciudadanos y revisar las decisiones que precedieron al ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023.
El candidato también se comprometió a impulsar una comisión de investigación sobre los fallos que permitieron aquella ofensiva, uno de los episodios más cuestionados de la gestión de Netanyahu en materia de seguridad.
Las encuestas citadas durante la campaña situaban a ambos políticos en una contienda competida de cara a la votación, en la que la seguridad, la economía y la relación con los palestinos figuran entre los asuntos centrales.
Eisenkot busca superar la división política
Durante el mitin celebrado en Tel Aviv, Eisenkot aseguró que su objetivo no es que un sector político se imponga sobre otro, sino recuperar la cohesión social después de un periodo marcado por profundas disputas internas.
El candidato afirmó que trabajará para representar tanto a quienes lo apoyen en las urnas como a quienes opten por otras fuerzas políticas. También destacó su compromiso con la seguridad y la economía del país.
Su mensaje ha encontrado respaldo entre algunos votantes que valoran su trayectoria militar y su estilo directo. Sin embargo, Eisenkot cuenta con menos experiencia en la política partidista que Netanyahu, quien lleva alrededor de tres décadas como una de las figuras dominantes de la escena política israelí.
Durante su intervención, el aspirante también hizo un llamado a los simpatizantes indecisos del Likud, el partido de Netanyahu, para que consideren cambiar su voto.
Trump vuelve a respaldar a Netanyahu
En la recta final de la campaña, Donald Trump expresó nuevamente su apoyo al primer ministro israelí mediante una publicación en su plataforma Truth Social. En el mensaje, describió a Netanyahu, conocido por el apodo de Bibi, como un líder destacado en tiempos de guerra.
El respaldo del mandatario estadounidense se produce mientras Israel mantiene una confrontación con Irán y el Gobierno de Netanyahu presenta sus decisiones militares como una defensa de los intereses nacionales.
Netanyahu ha utilizado su trayectoria en materia de seguridad como uno de los principales argumentos de campaña y ha cuestionado que sus adversarios puedan completar los objetivos militares que atribuye a su Gobierno.
Irán y el Estado palestino centran el enfrentamiento
En una entrevista con el Canal 14, Netanyahu acusó a Eisenkot y a sus aliados de favorecer la creación de un Estado palestino, una posibilidad que calificó como una amenaza para Israel. También sostuvo que su Gobierno ha avanzado en gran medida hacia el cumplimiento de sus objetivos frente al programa nuclear iraní.
El primer ministro afirmó que todavía queda trabajo por hacer y se presentó como la persona capaz de completar esa tarea. Sus declaraciones forman parte de una estrategia de campaña centrada en la confrontación con Irán y en la defensa de su capacidad de liderazgo militar.
Eisenkot, por su parte, ha declarado que se opone a la creación de un Estado palestino, aunque también ha prometido frenar la violencia de colonos extremistas contra palestinos en Cisjordania ocupada.
En una publicación en la red social X, el candidato acusó a Netanyahu de utilizar la amenaza iraní con fines políticos y cuestionó que el Gobierno hubiera alcanzado los objetivos militares que se había propuesto.
La oposición cuestiona la gestión del primer ministro
El líder opositor Yair Lapid, quien ha manifestado su disposición a integrarse en una coalición con Eisenkot, también criticó a Netanyahu y cuestionó su manejo de los mensajes relacionados con la seguridad y la economía.
Lapid señaló contradicciones entre las advertencias del primer ministro sobre la ayuda estadounidense y las sanciones económicas, y otros mensajes difundidos durante la campaña. A su juicio, la estrategia del Gobierno ha generado preocupación en un momento especialmente delicado para el país.
Netanyahu también enfrenta un proceso por acusaciones de corrupción que rechaza. Sus críticos lo acusan de anteponer su continuidad política al interés general, mientras que sus partidarios destacan su experiencia y su postura de línea dura en materia de seguridad.
La elección del martes se desarrolla así entre dos mensajes contrapuestos: el llamado de Eisenkot a reconstruir la cohesión nacional y la defensa de Netanyahu de su trayectoria militar y su política frente a Irán. El resultado determinará el rumbo político de Israel en un contexto de tensiones regionales y profundas divisiones internas.


