El desfile de Día de Muertos de la Ciudad de México surgió a partir de una escena de la película Spectre, de James Bond. Lo que comenzó como una representación cinematográfica se convirtió en un espectáculo multitudinario que este 2026 cumple diez años y atrae a cientos de miles de visitantes.

Esqueletos monumentales, carros alegóricos, músicos, acróbatas y artistas con elaborados vestuarios recorren este sábado las principales avenidas del centro de la Ciudad de México durante el tradicional desfile de Día de Muertos, una celebración que combina elementos de la cultura popular con representaciones contemporáneas de esta festividad.

El evento, que cumple una década desde su primera edición en 2016, tiene un origen poco habitual: una escena de la película Spectre, protagonizada por el agente británico James Bond, en la que el personaje camina entre una multitud disfrazada de esqueletos y calaveras por las calles de la capital mexicana.

La celebración del Día de Muertos, que tiene lugar principalmente el 1 y 2 de noviembre, es una tradición mexicana dedicada a recordar y honrar a quienes han fallecido. Sus expresiones culturales combinan elementos de origen prehispánico con las conmemoraciones católicas de Todos los Santos y los Fieles Difuntos.

Tradicionalmente, las familias colocan altares con alimentos, bebidas y objetos que pertenecieron a sus seres queridos, además de acudir a los cementerios para recordar a sus difuntos. Sin embargo, la representación de esta festividad en el cine contribuyó a impulsar una nueva expresión pública de la celebración.

De la pantalla grande a las calles de la capital

La película Spectre mostró una versión espectacular del Día de Muertos, con figuras monumentales y miles de participantes caracterizados. Después de su estreno, numerosos habitantes y visitantes comenzaron a preguntar cuándo se realizaría un desfile como el que aparecía en la cinta.

Miguel Ángel Mancera, quien fue jefe de Gobierno de la Ciudad de México entre 2012 y 2018, recordó que las preguntas del público impulsaron la organización de la primera edición del evento.

Para aquella celebración de 2016 se aprovecharon algunas de las figuras monumentales utilizadas durante el rodaje de la película. Desde entonces, el desfile creció hasta convertirse en uno de los principales atractivos turísticos de la temporada.

El gobierno capitalino estima que más de medio millón de turistas nacionales y extranjeros asistirán este año. Además, la celebración coincide con el fin de semana del Gran Premio de Fórmula 1, lo que incrementa la actividad turística en la ciudad.

Una celebración cada vez más multitudinaria

Entre los principales atractivos de esta edición destaca una catrina monumental de 11 pisos de altura, instalada en el Zócalo capitalino. La figura se suma a los carros alegóricos, las representaciones de calaveras y los espectáculos artísticos que caracterizan el recorrido.

El crecimiento del desfile también ha modificado la manera en que se vive públicamente la festividad. Roberto Montalvo, académico de la Universidad Iberoamericana, señaló que el Día de Muertos ha transitado de una celebración principalmente familiar e íntima hacia un acontecimiento masivo con una importante dimensión turística.

Este cambio también plantea desafíos para las comunidades. En algunos cementerios, la llegada de visitantes puede generar saturación y dificultar el espacio disponible para las familias que acuden a realizar sus rituales tradicionales.

Ante esta situación, el especialista plantea una reflexión sobre el equilibrio entre la preservación de las costumbres y el crecimiento del turismo: cómo evitar que la experiencia de los visitantes desplace las prácticas de quienes mantienen viva la tradición.

Así, el desfile capitalino representa una transformación de la manera en que se proyecta el Día de Muertos. Aunque su origen está vinculado con una producción cinematográfica, su consolidación refleja la capacidad de la cultura mexicana para incorporar nuevas expresiones sin perder el vínculo con la memoria de los difuntos.