El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) iniciará una nueva ronda de negociaciones con el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), luego de que la mayoría de los trabajadores participantes rechazara la propuesta de incremento salarial del 6.8 % para el periodo 2026-2027. El director del organismo, Zoé Robledo, anunció que buscarán alternativas para mejorar tanto las remuneraciones como las condiciones laborales del personal.

Una nueva mesa de diálogo tras la consulta sindical

El anuncio se realizó el jueves 15 de octubre, después de que los trabajadores votaran en una consulta sindical celebrada un día antes. Robledo informó que las conversaciones comenzarían ese mismo jueves, en cumplimiento de la instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum de analizar una oferta más favorable para el personal.

El titular del IMSS señaló que la institución respetará el resultado de la consulta y buscará alternativas dentro de sus posibilidades. El objetivo, explicó, es construir una propuesta que contemple mejoras salariales y laborales para quienes prestan servicios en el sistema de seguridad social.

La presidenta Sheinbaum había anunciado previamente que Robledo revisaría las opciones disponibles para presentar una nueva oferta. Sin embargo, hasta el momento del anuncio no se había dado a conocer un porcentaje alternativo ni un acuerdo definitivo.

¿Qué incluía la propuesta rechazada?

La oferta sometida a votación contemplaba un incremento global del 6.8 %, integrado por un aumento del 2.9 % al salario tabular y otro del 3.9 % en prestaciones laborales. La propuesta había sido aprobada previamente por el Congreso Nacional del SNTSS y después fue sometida a consulta entre los trabajadores.

El rechazo mayoritario abrió una nueva etapa de negociación entre la representación sindical y las autoridades del instituto. El resultado también evidenció la inconformidad de una parte del personal con las condiciones económicas y laborales actuales.

Las demandas van más allá del salario

Las movilizaciones registradas en distintas ciudades del país incluyen reclamos por falta de personal, desabasto de medicamentos e insumos médicos, deficiencias en las condiciones de trabajo y cambios al sistema de jubilaciones y pensiones.

Entre los grupos inconformes hay trabajadores activos y jubilados que solicitan un incremento salarial mayor. Algunas expresiones disidentes han planteado una subida de al menos el 10 % y han advertido que podrían continuar las protestas si no obtienen respuestas satisfactorias.

La revisión del régimen de jubilaciones y pensiones constituye otro punto de conflicto. El IMSS ha señalado que modificaciones de fondo a ese sistema, incluida la eliminación de las Afores o el retorno a un régimen anterior, pueden requerir cambios legales que exceden las atribuciones directas del instituto.

El instituto afirma que los servicios médicos continúan operando

En medio de las manifestaciones, el IMSS ha sostenido que sus unidades médicas y hospitales mantienen la atención en todo el país. La institución también ha pedido que las movilizaciones respeten los accesos a clínicas y hospitales, especialmente los destinados a ambulancias y servicios de urgencias.

La nueva mesa de negociación buscará responder a las inconformidades sin que hasta ahora exista una propuesta revisada confirmada públicamente. El resultado de las conversaciones entre el IMSS y el SNTSS será determinante para conocer si las partes alcanzan un acuerdo y si disminuye la tensión laboral.