Inteligencia artificial aporta velocidad, escala y capacidad de procesamiento, pero las organizaciones también necesitan experiencia

Notipress.- La inteligencia artificial (IA) está modificando las actividades laborales y las capacidades que necesitarán los trabajadores para adaptarse a nuevas formas de organización. Durante el Púrpura Summit 2026, celebrado en Mérida, Yucatán, especialistas señalaron que la automatización de tareas también abrirá necesidades de personal especializado y aumentará la importancia del criterio humano en la toma de decisiones.

Guillermo Garza, CEO de Ozaru y Púrpura AI, sostuvo en información para NotiPress que la incorporación de estas tecnologías no debe entenderse únicamente como una sustitución de puestos de trabajo, sino como una transformación de las funciones que desempeñan las personas. En ese contexto, afirmó que quienes aprendan a utilizar la inteligencia artificial tendrán ventajas frente a quienes no desarrollen esas capacidades.

El empresario anticipó que algunas actividades y oficios podrían automatizarse durante los próximos diez años. Sin embargo, también consideró que surgirán necesidades de trabajadores capaces de supervisar y atender sistemas de IA que generan grandes cantidades de datos. Esta transformación implicaría una colaboración entre herramientas tecnológicas y personal especializado para prestar servicios a otras personas.

La adaptación laboral también requiere desarrollar habilidades relacionadas con la interpretación de información y la toma de decisiones. Mauricio Sánchez, fundador de IU Corporation, explicó que la integración de la IA en la vida cotidiana y profesional está impulsando nuevas exigencias para los trabajadores.

Según su planteamiento, la tecnología aporta escala, velocidad, reconocimiento de patrones y memoria, mientras que las personas contribuyen con experiencia, contexto y criterio. A estas capacidades se suma el papel de las organizaciones, que deben establecer reglas, incentivos, mecanismos de gobernanza, límites y procedimientos de corrección.

Sánchez destacó que las decisiones humanas involucran elementos como evidencia, emociones, ética y propósito, capacidades que considera fundamentales para orientar el uso de la inteligencia artificial. Desde esta perspectiva, aprovechar herramientas cada vez más avanzadas no elimina la responsabilidad de evaluar sus resultados.

Otra transformación señalada durante el encuentro fue el avance de los agentes de inteligencia artificial. Michael Tchong, fundador de Ubertrends y Solo Trillion, explicó que estas tecnologías están evolucionando más allá de la generación de textos, imágenes o análisis de información.

Los sistemas de IA agéntica permiten delegar procesos completos a herramientas capaces de actuar y tomar decisiones dentro de parámetros establecidos. Para Tchong, uno de los desafíos de las organizaciones consiste en aprender a participar activamente en esta evolución y desarrollar la capacidad de convertir ideas en proyectos concretos.

La importancia de las habilidades humanas también fue abordada por Trip Hawkins, fundador de Electronic Arts, quien destacó el liderazgo y la inteligencia social y emocional como capacidades necesarias para complementar el funcionamiento de la inteligencia artificial.

Hawkins señaló que estas herramientas pueden utilizarse tanto en actividades procedimentales como creativas, incluyendo investigación, análisis, edición, elaboración de prototipos, modelado y desarrollo de guiones gráficos. También sostuvo que aprovechar una disrupción tecnológica requiere reconsiderar los modelos de negocio y las estrategias para adquirir usuarios.

Las intervenciones coincidieron en presentar la adaptación a la IA como un proceso que involucra tanto el aprendizaje de nuevas herramientas como el desarrollo de capacidades humanas y organizacionales. La automatización de determinadas funciones, la supervisión de sistemas inteligentes y la toma de decisiones con criterio aparecen así entre los cambios que los especialistas anticipan para el entorno laboral.