El papa León XIV pidió a los fieles que lo acompañen con sus oraciones durante el viaje apostólico que realizará por Uruguay, Argentina y Perú del 6 al 17 de noviembre. Durante la Audiencia General también recordó las próximas beatificaciones de un sacerdote franciscano guatemalteco y de 80 mártires españoles, además de invitar a los cristianos a seguir el ejemplo de San Carlos Borromeo.

El papa León XIV solicitó el acompañamiento espiritual de los fieles ante el inicio de su primer viaje apostólico a Sudamérica, que lo llevará a Uruguay, Argentina y Perú entre el 6 y el 17 de noviembre. La petición fue expresada este miércoles 4 de noviembre, al concluir la Audiencia General celebrada en la plaza de San Pedro.

Durante sus saludos en italiano, el Pontífice manifestó el afecto que siente por los países que visitará y pidió a los creyentes que encomienden esta misión pastoral a Dios.

«Les pido que me acompañen con sus oraciones, para que el Señor bendiga esta misión en esos países que tanto quiero», expresó. Asimismo, manifestó su deseo de que el recorrido contribuya a fortalecer la fe, renovar la esperanza y reavivar la caridad, además de impulsar la proclamación del Evangelio.

La visita comenzará el viernes 6 de noviembre en Montevideo, Uruguay. Posteriormente, el Papa viajará a Argentina y concluirá su recorrido en Perú, país donde desarrolló una parte importante de su trayectoria misionera y episcopal antes de su elección como sucesor de Pedro.

Dos nuevas beatificaciones en Guatemala y España

Durante la misma audiencia, León XIV recordó que el sábado 7 de noviembre se celebrarán dos ceremonias de beatificación. La primera tendrá lugar en Antigua Guatemala y estará dedicada al sacerdote franciscano Augusto Rafael Ramírez Monasterio, asesinado en 1983 y reconocido por la Iglesia como mártir por odio a la fe.

Ramírez Monasterio perteneció a la Orden de los Frailes Menores y ejerció su ministerio sacerdotal en un periodo marcado por la violencia política y social que atravesaba Guatemala. Su muerte fue reconocida como martirio in odium fidei, expresión latina que identifica a quienes son asesinados por causa de su fe cristiana.

La segunda ceremonia se realizará en Santander, España, donde serán beatificados el sacerdote diocesano Francisco González de Córdova y 79 compañeros, entre sacerdotes, seminaristas y laicos. De acuerdo con el recuerdo del Pontífice, estos hombres fueron víctimas de la persecución religiosa del siglo XX y entregaron su vida por permanecer fieles a sus convicciones cristianas.

Al referirse a ambos acontecimientos, León XIV destacó el significado espiritual de estos reconocimientos para la Iglesia. Señaló que los nuevos beatos permiten contemplar una parte más de la gran multitud de personas que han dado testimonio de su amistad con Dios y de su fidelidad al Evangelio.

San Carlos Borromeo, ejemplo de entrega pastoral

Antes de impartir su bendición, el Papa también recordó que el 4 de noviembre la Iglesia celebra la memoria litúrgica de San Carlos Borromeo, arzobispo de Milán y una de las figuras destacadas de la reforma católica del siglo XVI.

León XIV lo describió como un pastor animado por un profundo amor a Dios, que dedicó su vida a orientar y acompañar a sus hermanos. Por ello, invitó a los fieles a seguir su ejemplo y permitir que Cristo guíe sus decisiones y acciones cotidianas.

San Carlos Borromeo destacó por su participación en la aplicación de las reformas del Concilio de Trento, la formación del clero y su compromiso con los enfermos y las personas necesitadas. Su memoria litúrgica constituye una oportunidad para recordar la importancia del servicio pastoral y la caridad en la vida cristiana.

Con estas referencias, la Audiencia General reunió tres acontecimientos relevantes para la vida de la Iglesia: el próximo viaje internacional del Pontífice, el reconocimiento de nuevos mártires y la conmemoración de un santo cuyo legado continúa inspirando el ejercicio del ministerio sacerdotal.