Detrás de casi siete de cada diez fallecimientos aparecen enfermedades crónicas cuyo impacto varía según la edad, el sexo y la región
Notipress.- Casi siete de cada diez personas que murieron en Argentina durante 2024 compartían una característica: padecían enfermedades pertenecientes a un mismo grupo de afecciones crónicas. Esta realidad persiste desde hace décadas, pese a una reducción sostenida de las tasas de mortalidad.
El Ministerio de Salud de Argentina identificó a las enfermedades no transmisibles como la principal causa de muerte del país, responsables de 260.022 fallecimientos durante 2024. Según su Boletín de Mortalidad por Enfermedades No Transmisibles, estas patologías representaron el 69,1% de las 376.405 defunciones registradas.
Se trata de enfermedades que generalmente requieren atención prolongada y cuyo desarrollo puede relacionarse con diferentes condiciones metabólicas, vasculares y otros factores de riesgo. Su impacto aumenta con la edad, aunque también representan una proporción importante de las muertes prematuras.
Cuáles son las enfermedades que más muertes provocan
Las enfermedades cardiovasculares encabezan las estadísticas, con 105.130 fallecimientos, equivalentes al 40,4% de las muertes atribuidas a enfermedades no transmisibles. Dentro de este grupo, la insuficiencia cardíaca representó el 25,1% de los casos, seguida por las enfermedades isquémicas, con 21,7%.
Cuando el corazón pierde capacidad para bombear sangre adecuadamente, puede desarrollarse insuficiencia cardíaca, mientras las enfermedades isquémicas afectan la circulación sanguínea. También destacan las enfermedades cerebrovasculares, responsables del 16,9% de las muertes cardiovasculares, y las vinculadas con hipertensión arterial, con 7%.
Por su parte, el cáncer ocupó el segundo lugar, al representar el 23% de los fallecimientos asociados a enfermedades no transmisibles. Después aparecieron las enfermedades renales, con 3,7%; la diabetes, con 3,4%; y las afecciones respiratorias crónicas, con 2,4%.
Estas cifras muestran la importancia de prevenir factores de riesgo, detectar alteraciones de salud oportunamente y mantener tratamientos adecuados para reducir complicaciones graves.
Cómo influyen la edad, el sexo y el lugar de residencia
Las diferencias también aparecen al analizar quiénes fallecen y en qué etapas de la vida se concentran determinadas enfermedades. Entre los 35 y 64 años, los tumores fueron la principal causa de muerte, mientras las enfermedades cardiovasculares predominaron desde los 65 años.
En todos los grupos de edad, los hombres presentaron tasas de mortalidad por enfermedades no transmisibles superiores a las registradas entre las mujeres. Además, estas patologías concentraron el 61,5% de los años potenciales de vida perdidos antes de cumplir 75 años.
Las diferencias territoriales resultaron igualmente significativas, con una tasa nacional ajustada por edad de 418,2 fallecimientos por cada 100.000 habitantes. Misiones registró el valor más elevado, con 603,2, mientras Jujuy presentó el menor, con 305,5.
Aunque estas enfermedades encabezan la mortalidad desde 1997, exceptuando el período de la pandemia, su tasa ajustada disminuyó aproximadamente 1,2% anual.
Con este panorama, las autoridades sanitarias destacan la prevención, el diagnóstico oportuno y el control de factores como la hipertensión arterial. También impulsan redes de atención para reducir demoras ante accidentes cerebrovasculares y fortalecer el seguimiento de pacientes con enfermedades crónicas.


