Una histerectomía radical no siempre es necesaria ante el cáncer de cuello uterino
Notipress.- Los tratamientos para determinados tipos de cáncer ginecológico están evolucionando hacia intervenciones menos agresivas, con cirugías más conservadoras y técnicas de radioterapia de mayor precisión. Estos avances permiten reducir complicaciones y preservar órganos reproductivos en pacientes seleccionadas, sin comprometer la eficacia del tratamiento, según explica Pedro Ramírez, jefe del Departamento de Obstetricia y Ginecología y de la División de Ginecología Oncológica del Hospital Houston Methodist.
La evolución responde a evidencia acumulada durante las últimas dos décadas, que ha permitido identificar situaciones en las cuales una intervención extensa no necesariamente ofrece mejores resultados. La selección depende del tipo de cáncer, las características del tumor y las condiciones particulares de cada paciente.
“Comenzamos a demostrar que el tratamiento se podía hacer muchísimo menos agresivo, con menos morbilidad y teniendo los mismos resultados, o incluso mejores”, señaló el especialista.
En el cáncer de cuello uterino, algunas mujeres con tumores pequeños pueden evitar una histerectomía radical. Para determinarlo, los especialistas consideran el tamaño de la lesión, su profundidad de invasión en el tejido y los resultados de los estudios de imagen.
Estos criterios permiten distinguir entre quienes necesitan una cirugía extensa y aquellas pacientes que pueden recibir un procedimiento conservador. La reducción de la intervención, por tanto, no se aplica de manera generalizada, sino a casos que cumplen condiciones clínicas específicas.
La radioterapia de precisión también forma parte de esta transformación. Las técnicas actuales permiten dirigir la radiación con mayor exactitud que hace dos décadas, lo cual ayuda a disminuir efectos secundarios en pacientes que requieren este tratamiento sin perder eficacia, de acuerdo con Ramírez.
En casos de cáncer de ovario avanzado, el cambio puede involucrar la secuencia terapéutica. Algunas pacientes reciben inicialmente quimioterapia para reducir la enfermedad y posteriormente se someten a una cirugía de menor duración y complejidad. En situaciones seleccionadas, el procedimiento incluso puede realizarse mediante técnicas mínimamente invasivas.
Otro avance relevante es la posibilidad de preservar la fertilidad. Cuando el cáncer de cuello uterino se detecta en etapas tempranas y cumple determinados criterios, puede retirarse únicamente una porción del cuello uterino, conservando el útero y la posibilidad de un embarazo posterior.
“Esa paciente continúa teniendo su útero y se puede embarazar”, explicó el especialista.
Para algunas mujeres con cáncer de endometrio temprano también existen alternativas conservadoras. Entre ellas se encuentra el uso de un dispositivo intrauterino que libera hormonas, el cual puede contribuir al control de la enfermedad bajo vigilancia médica estrecha y permitir conservar temporalmente la posibilidad de embarazo.
La disponibilidad de estas opciones plantea un reto adicional: que las pacientes conozcan las alternativas existentes y puedan recibir una evaluación especializada. Ramírez advirtió que algunos médicos todavía recomiendan tratamientos habituales hace una década, pese a que actualmente existen procedimientos menos extensos para determinados casos.
Ante una recomendación de histerectomía en una paciente interesada en preservar su fertilidad, el especialista considera importante buscar otra valoración médica para conocer las posibilidades de tratamiento.
La relevancia de estos avances se enmarca en la carga sanitaria del cáncer ginecológico en México. De acuerdo con la Secretaría de Salud, durante 2024 se registraron 4 mil 646 muertes por cáncer de cuello uterino en México.
El desarrollo de medicamentos más precisos, las estrategias de prevención y los procedimientos que permiten preservar órganos ginecológicos forman parte de las perspectivas de atención. El objetivo es adaptar la intensidad del tratamiento a las necesidades clínicas de cada paciente, evitando intervenciones extensas cuando existen alternativas eficaces y adecuadas para su enfermedad.


