Tras una nueva serie de ataques de Milei a periodistas, ADEPA advirtió que los agravios deterioran el debate público y democrático

Notipress.- Un nuevo enfrentamiento entre el presidente argentino Javier Milei y periodistas volvió a poner bajo discusión los límites del discurso político frente a la prensa. La reacción llegó después de una serie de publicaciones presidenciales con insultos y descalificaciones dirigidas contra profesionales de distintos medios.

La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas, conocida por sus siglas ADEPA, rechazó esos mensajes y marcó una diferencia entre la crítica legítima y el ataque personal. La organización sostuvo que cualquier gobernante puede responder, aclarar o desmentir informaciones que considere equivocadas, incluso con un tono enérgico.

Para ADEPA, el problema comienza cuando esa respuesta deja de concentrarse en argumentos y se convierte en una agresión contra quien ejerce el periodismo. “Lo que erosiona el debate público y el diálogo democrático son el insulto y el agravio”, afirmó la entidad.

Qué dijo Milei y qué desató la reacción

Uno de los episodios señalados involucró al periodista Luis Novaresio, quien había analizado declaraciones del canciller Pablo Quirno sobre el resultado de las elecciones en Brasil. Desde su cuenta de X, Milei escribió: “Alguien debería explicarle a la MIERDA HUMANA de MIERDANECIO que un RT no te hace autor del tweet.”

En el mismo mensaje, el mandatario también calificó a Novaresio de “imbécil” e “idiota” mientras cuestionaba su interpretación sobre el funcionamiento de los reposts. El cruce se sumó a una secuencia más amplia de mensajes presidenciales contra periodistas, columnistas y directivos de medios.

ADEPA incluyó entre los destinatarios a Fernán Saguier, Carlos Pagni, Jorge Liotti y Joaquín Morales Solá, de La Nación. También mencionó a María Eugenia Duffard, Jesica Bossi, Luis Novaresio, Eduardo van der Kooy y Gustavo Sylvestre.

Duffard había sido blanco de publicaciones particularmente agresivas después de entrevistar a Máximo Kirchner y participar en discusiones públicas sobre política argentina. En uno de esos mensajes, Milei escribió: “Me parece que a veces no puteamos lo suficiente a los periodistas… decirles que son basuras corruptas es poco… CIAO!”

El límite entre réplica y agravio

ADEPA remarcó que la libertad de expresión protege especialmente las opiniones sobre quienes ejercen el poder y también garantiza el derecho de las autoridades a responder. Esa réplica, según la organización, puede ser firme y vehemente cuando un funcionario considera incorrecta una cobertura periodística.

La entidad sostuvo, sin embargo, que ese derecho no implica avalar ataques personales contra periodistas. “La réplica ha sido concebida para responder, pero no para avalar los ataques personales”, señaló en su pronunciamiento.

Con esa posición, ADEPA buscó separar dos dimensiones que suelen mezclarse en las disputas políticas: cuestionar contenidos periodísticos y convertir a sus autores en blanco de descalificaciones. Para la organización, esa diferencia resulta central para preservar un intercambio público basado en argumentos.

La advertencia aparece en un contexto de reiterados cruces entre Milei y profesionales de distintos medios, con episodios que han aumentado la tensión entre el Gobierno y la prensa. ADEPA insistió en que la crítica forma parte del debate democrático, pero sostuvo que el insulto debilita sus condiciones.