Morena ya definió a diez coordinadores estatales rumbo a 2027, perfiles que encabezarán los trabajos territoriales del partido y que, en varios casos, aparecen como los principales nombres para disputar las gubernaturas en juego.
El mapa electoral de Morena rumbo a 2027 comenzó a tomar forma. Hasta el 19 de septiembre, el partido ha definido diez coordinaciones estatales de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, una figura interna que antecede a la definición formal de las candidaturas para las gubernaturas que estarán en disputa el próximo año.
La lista incluye a Nora Ruvalcaba Gámez en Aguascalientes, Julieta Ramírez Padilla en Baja California, Pablo Gutiérrez Lazarus en Campeche, Rosa María “Rosy” Bayardo Cabrera en Colima, Beatriz Mojica Morga en Guerrero, Carlos Torres Piña en Michoacán, Santiago Nieto Castillo en Querétaro, Eugenio “Gino” Segura Vázquez en Quintana Roo, Imelda Castro Castro en Sinaloa y Verónica Díaz Robles en Zacatecas.
De acuerdo con información publicada por UnoTV, los nombramientos forman parte de la estrategia de Morena para organizar sus estructuras territoriales antes del proceso electoral. La misma fuente subraya una precisión relevante: ser coordinador no equivale jurídicamente a tener una candidatura formal, aunque en varios estados estos perfiles ya son considerados aspirantes centrales dentro de la definición partidista.
Los primeros nombramientos se dieron a conocer el 25 de agosto, cuando Morena presentó a Nora Ruvalcaba, Pablo Gutiérrez Lazarus y Rosy Bayardo para Aguascalientes, Campeche y Colima, respectivamente. La Jornada informó entonces que el partido los presentó como quienes habían obtenido los mejores resultados en las encuestas internas utilizadas para definir esas posiciones.
Posteriormente llegaron nuevas definiciones. Imelda Castro quedó al frente de los trabajos en Sinaloa; Beatriz Mojica fue designada en Guerrero y Carlos Torres Piña en Michoacán. El 15 de septiembre se sumaron Julieta Ramírez en Baja California, Gino Segura en Quintana Roo y Verónica Díaz en Zacatecas. Santiago Nieto, por su parte, fue elegido para encabezar la coordinación en Querétaro.
Los perfiles muestran trayectorias distintas. Hay legisladores con experiencia federal, exfuncionarios estatales, expresidentes municipales y figuras con antecedentes en instituciones electorales o de procuración de justicia. Santiago Nieto, por ejemplo, ocupó la titularidad de la Unidad de Inteligencia Financiera y anteriormente estuvo al frente de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales. En Quintana Roo, Gino Segura cuenta con experiencia en la administración estatal y en el Senado.
En otros casos, la trayectoria está estrechamente vinculada con el trabajo territorial. Verónica Díaz fue delegada de los programas de Bienestar en Zacatecas; Julieta Ramírez tiene experiencia legislativa y partidista en Baja California, mientras que Pablo Gutiérrez Lazarus ha ocupado en varias ocasiones la presidencia municipal de Ciudad del Carmen.
La definición de estos coordinadores también ha generado lecturas distintas dentro y fuera de Morena. El País ha descrito el proceso como una etapa de selección de aspirantes que, en algunos estados, funciona en la práctica como un primer filtro hacia las gubernaturas. Al mismo tiempo, el Partido del Trabajo ha expresado públicamente inconformidad con la manera en que Morena ha conducido algunas definiciones, especialmente en Zacatecas. Esas críticas corresponden a posiciones políticas de los actores involucrados y no modifican, por sí mismas, el carácter formal de las coordinaciones.
El proceso tampoco está concluido. Morena deberá definir los perfiles correspondientes a las entidades que todavía no cuentan con coordinador y, posteriormente, formalizar sus candidaturas conforme a las reglas electorales aplicables. Además, los acuerdos de coalición y los criterios de paridad de género serán elementos relevantes en la configuración final de las boletas.
La verdad es que el tablero de 2027 apenas comienza a definirse. Los diez nombres ya anunciados permiten identificar hacia dónde se mueve la estructura de Morena en esas entidades, pero todavía existe una diferencia entre encabezar una coordinación partidista y convertirse oficialmente en candidato. Esa distinción será fundamental conforme avance el calendario electoral y las decisiones internas de los partidos de cara a una jornada que renovará gobiernos estatales y otros cargos de elección popular.

