Una nueva interrupción del servicio eléctrico afectó durante la madrugada de este lunes a distintos sectores de Mérida, mientras vecinos de la colonia Obrera mantienen reclamos por cortes prolongados y la CFE aún no informa qué provocó la nueva falla.

La preocupación por el suministro eléctrico volvió a instalarse en Mérida. A menos de una semana del apagón que afectó a varios estados del sureste mexicano, distintos sectores de la capital yucateca quedaron nuevamente a oscuras durante la madrugada de este lunes.

El corte comenzó alrededor de la 1:15 de la mañana y afectó principalmente zonas del sur de Mérida y sectores del segundo cuadro de la ciudad. El servicio empezó a recuperarse aproximadamente a las 2:45 horas, aunque no todos los usuarios tuvieron la misma suerte.

En algunos puntos del Centro Histórico la interrupción se prolongó durante varias horas. En la calle 69, entre 32 y 42, el suministro eléctrico no habría regresado sino hasta alrededor de las 11:30 de la mañana, de acuerdo con los reportes difundidos por El Universal.

La situación también generó protestas vecinales. Habitantes de la colonia Obrera, en el surponiente de Mérida, bloquearon la calle 66 por 97-A para exigir la intervención de la Comisión Federal de Electricidad, debido a que algunos residentes aseguraban permanecer sin energía desde la noche del sábado.

El nuevo episodio ocurre cuando todavía permanece fresco el recuerdo del apagón registrado la noche del 31 de agosto en la Península de Yucatán. En aquella ocasión, la interrupción alcanzó a usuarios de Yucatán, Quintana Roo, Campeche y Chiapas.

La CFE informó entonces que dos líneas de alta tensión habían resultado afectadas por actos de vandalismo y posteriormente aseguró que el suministro había sido restablecido al 100 por ciento. El Financiero reportó que la empresa concluyó los trabajos de recuperación durante la madrugada del 1 de septiembre.

Sin embargo, aquella explicación no puso fin a las dudas sobre la vulnerabilidad de la red eléctrica en la región. El Economista ha señalado que la Península enfrenta un crecimiento de la demanda eléctrica considerablemente mayor al promedio nacional, particularmente por el aumento del consumo en Quintana Roo, Yucatán y Campeche.

El Segundo Informe de Gobierno también identificó a la Península de Yucatán como una zona que requiere refuerzo eléctrico para mejorar la confiabilidad del suministro, especialmente durante los periodos de mayor consumo asociados con las altas temperaturas.

La propia CFE ha informado de inversiones y proyectos destinados a incrementar la capacidad de generación y fortalecer las redes de transmisión y distribución. Entre las medidas anunciadas figuran nuevas centrales y proyectos de líneas eléctricas, aunque buena parte de esas obras requiere tiempo para entrar plenamente en operación.

Por ahora, la nueva interrupción en Mérida permanece sin una explicación oficial. La CFE no ha precisado si existe alguna relación entre este incidente y los daños registrados durante el apagón de la semana pasada, ni ha informado si nuevamente se produjo una falla en infraestructura de transmisión o distribución.

Ese vacío de información alimenta la inquietud entre los usuarios. Después de un apagón que dejó sin servicio a amplias zonas del sureste y de nuevos cortes registrados en distintos puntos de la Península, cada interrupción vuelve a poner sobre la mesa la capacidad de la red para responder al crecimiento de la demanda.

La diferencia esta vez es que el corte se concentró en sectores de Mérida y no se ha reportado, hasta el momento, una interrupción regional comparable con la ocurrida el 31 de agosto. Aun así, para quienes pasan horas sin electricidad, la diferencia entre una falla local y un problema de mayor alcance poco cambia la experiencia cotidiana.

La atención queda ahora puesta en la Comisión Federal de Electricidad. Además de restablecer el servicio en los puntos donde persisten afectaciones, la empresa deberá determinar y comunicar qué ocurrió. La respuesta será particularmente relevante en una entidad donde el suministro eléctrico ha vuelto a convertirse en una preocupación recurrente.