Día Mundial de la Visión: cómo distinguir el ojo seco de las alergias oculares

Notipress.- Cada 8 de octubre, el Día Mundial de la Visión abre un espacio para prestar atención a la salud ocular y a molestias que pueden parecer cotidianas. Ojos rojos, irritación, comezón o sensación de arenilla no siempre tienen el mismo origen: detrás de estos síntomas pueden encontrarse el ojo seco, las alergias o incluso ambas condiciones al mismo tiempo.

El Hospital Houston Methodist explicó explicó a NotiPress que distinguir los síntomas resulta importante porque la inflamación ocular puede tener diferentes causas y, por ello, las gotas que ofrecen alivio también pueden variar.

Ardor o comezón: una diferencia que importa

El ojo seco suele manifestarse con ardor, enrojecimiento, irritación en los bordes de los párpados y la sensación de tener arena o algún objeto dentro del ojo. Las alergias oculares, en cambio, tienden a provocar mayor comezón, hinchazón y lagrimeo, especialmente ante desencadenantes como el polen o la caspa de las mascotas.

La presencia simultánea de ambas condiciones también es posible. Por eso, recurrir automáticamente a cualquier producto para quitar el enrojecimiento puede no resolver el problema e incluso algunas gotas pueden agravar la resequedad cuando se utilizan repetidamente.

“Para la mayoría de las personas, la opción de venta libre más segura y eficaz para los ojos secos son las lágrimas artificiales de marca y sin conservadores“, señaló Kimberly Rosen, optometrista especializada del Hospital Houston Methodist.

Estas soluciones lubrican la superficie ocular y pueden disminuir varias de las molestias asociadas con la resequedad. Para casos más intensos durante la noche también existen geles o ungüentos lubricantes, que se aplican antes de dormir debido a que pueden causar visión borrosa temporal.

Las alergias necesitan otro enfoque

Cuando predominan la comezón y la hinchazón de los párpados, las gotas antihistamínicas o estabilizadoras de mastocitos son las indicadas para reducir la inflamación relacionada con las alergias. En cuadros más graves o estacionales, un profesional puede valorar opciones de venta con receta.

El uso de medicamentos oftálmicos también requiere precauciones. Algunas gotas con esteroides pueden emplearse durante periodos cortos ante inflamación aguda, pero necesitan vigilancia profesional y no son adecuadas para tratamientos prolongados.

“Las gotas sin conservadores son suaves y pueden utilizarse tantas veces como sea necesario durante el día sin dañar la superficie ocular, por lo que son una excelente opción a largo plazo”, explicó Rosen.

El examen visual ayuda a encontrar la causa

Además de las gotas, las compresas tibias pueden favorecer el flujo de aceite de las glándulas de los párpados y contribuir a una producción de lágrimas más saludable. Sin embargo, cuando las molestias persisten, determinar su origen mediante un examen de la vista permite orientar mejor el tratamiento.

El seguimiento también puede requerir ajustes. Habitualmente se contempla una consulta inicial y otra entre uno y dos meses después, dependiendo de la intensidad de los síntomas. Si las molestias empeoran antes de esa revisión, la recomendación es solicitar atención más pronto.

El ojo seco y las alergias oculares son condiciones crónicas sin una cura permanente, aunque existen alternativas para controlar sus manifestaciones. En el marco del Día Mundial de la Visión, reconocer qué está detrás del ardor, la comezón o el lagrimeo puede ser el primer paso para elegir un cuidado ocular acorde con cada caso.