Cinco hombres fueron detenidos cerca de la base aérea británica de RAF Fairford, utilizada por Estados Unidos para operaciones contra Irán, mientras las autoridades investigan si el supuesto plan de ataque tuvo alguna conexión con Teherán.

La policía antiterrorista británica mantiene abierta una investigación después de detener a cinco hombres cerca de RAF Fairford, en Gloucestershire, al suroeste de Inglaterra. Los sospechosos fueron arrestados inicialmente por posibles delitos relacionados con explosivos y posteriormente bajo sospecha de preparar un acto terrorista.

La operación comenzó durante la madrugada del domingo 27 de septiembre, después de que una persona que circulaba por la zona alertara a la policía sobre tres vehículos que se dirigían hacia las inmediaciones de la instalación militar. Agentes armados localizaron posteriormente las camionetas y detuvieron a los cinco hombres.

Especialistas del Ejército británico en desactivación de explosivos examinaron los vehículos. Las autoridades establecieron un perímetro de seguridad de aproximadamente 400 metros y, como medida preventiva, alrededor de 85 viviendas de la localidad de Whelford fueron evacuadas mientras se inspeccionaban los automóviles.

La posible conexión con Irán forma parte de las líneas de investigación, pero las autoridades británicas no han confirmado que el gobierno iraní esté detrás del supuesto plan. La Policía Metropolitana señaló que los detenidos permanecían bajo custodia mientras continuaban las investigaciones.

La hipótesis iraní ha cobrado relevancia por el papel que desempeña RAF Fairford en el actual conflicto entre Estados Unidos e Irán. La instalación es utilizada por fuerzas estadounidenses y ha servido como punto de apoyo para operaciones militares estadounidenses contra objetivos iraníes.

En julio, los Guardianes de la Revolución de Irán habían advertido que las bases utilizadas para operaciones contra territorio iraní podrían ser consideradas objetivos legítimos. Esa declaración es ahora uno de los antecedentes examinados por investigadores británicos, aunque por sí sola no demuestra una relación entre las amenazas anteriores y las cinco personas detenidas.

El presidente estadounidense Donald Trump afirmó que las autoridades estadounidenses y británicas conocían a los sospechosos y sostuvo que pretendían causar daños importantes en la instalación. Sus declaraciones, sin embargo, no han sido acompañadas hasta ahora por información pública que permita establecer cuál habría sido exactamente el objetivo o quién habría organizado la operación.

La policía también investiga el contenido encontrado en los vehículos y el posible propósito de los materiales. Hasta el momento, las autoridades no han hecho públicos los nombres, nacionalidades ni posibles vínculos políticos o ideológicos de los cinco detenidos.

La intervención policial se produjo después de que una residente de la zona observara durante la noche a varios hombres enmascarados. La mujer comunicó sus sospechas a los servicios de emergencia y su llamada permitió movilizar a las fuerzas de seguridad hacia el área.

El incidente provocó una importante movilización de servicios de emergencia en las comunidades próximas a Fairford. Además de la evacuación temporal de residentes, se instalaron controles policiales y centros operativos mientras los especialistas examinaban los vehículos sospechosos.

RAF Fairford tiene especial importancia para la presencia militar estadounidense en Reino Unido. La instalación cuenta con una pista de grandes dimensiones y está preparada para recibir bombarderos pesados estadounidenses. En 2026, el gobierno británico autorizó su utilización para determinadas operaciones estadounidenses relacionadas con el conflicto con Irán.

El caso se produce además en un contexto de creciente preocupación de las autoridades británicas por posibles actividades vinculadas con Estados extranjeros. Sin embargo, investigadores y funcionarios han señalado que todavía deben determinarse la motivación y el origen de la operación, por lo que no se ha establecido públicamente una responsabilidad iraní.

La investigación continúa bajo la dirección de las unidades antiterroristas británicas. Mientras se analizan los vehículos y otros elementos obtenidos durante el operativo, los cinco hombres permanecen detenidos y cualquier eventual acusación formal dependerá de los resultados de la investigación.