Con más de 635 mil clientes y una captación superior a 7 mil 200 millones de pesos en su primer semestre, Revolut Bank México busca ampliar el crédito y acelerar su crecimiento antes de cerrar 2026.

Revolut Bank México quiere convertir su rápido arranque en una expansión todavía mayor durante la segunda mitad de 2026. La institución, que inició formalmente sus operaciones bancarias en el país en enero, cerró el primer semestre con más de 635 mil clientes y una captación de recursos del público superior a 7 mil 200 millones de pesos.

La cifra de usuarios representa un crecimiento considerable en pocos meses. En el trimestre anterior, la institución tenía poco más de 290 mil clientes, por lo que prácticamente duplicó su base en un periodo relativamente corto. La propia entidad había informado en junio que ya había superado el medio millón de usuarios, una señal de la velocidad con la que ha buscado posicionarse en el mercado mexicano.

De acuerdo con Luisa Mejía, directora de Finanzas de Revolut México, el desempeño del primer semestre fue positivo, pero la expectativa es que el ritmo aumente durante los próximos meses. La estrategia contempla nuevos productos de captación y una expansión más agresiva en materia de crédito.

Y es que ahí se encuentra uno de los principales retos para la institución. Mientras los depósitos han crecido con rapidez, impulsados en buena medida por los rendimientos ofrecidos en su cuenta, el negocio crediticio todavía se encuentra en una etapa inicial.

La directiva explicó a El Economista que Revolut está recopilando información sobre sus clientes y sus perfiles de riesgo para desarrollar las capacidades necesarias que permitan ampliar la colocación de crédito sin perder control sobre la calidad de la cartera.

Uno de los productos con los que pretende avanzar en ese segmento es la tarjeta de crédito garantizada. Está dirigida especialmente a personas que buscan comenzar a construir un historial crediticio o mejorar el que ya tienen y que, por sus características, pueden representar un nivel de riesgo mayor para una institución financiera.

La estrategia tiene una lógica evidente. Para un banco que apenas comienza a desarrollar su cartera, conocer el comportamiento de sus clientes resulta tan importante como conseguir nuevos usuarios. La información acumulada durante los primeros meses permitirá ajustar los modelos de evaluación y, posteriormente, ampliar el crédito hacia un número mayor de personas.

Al cierre del primer semestre, la morosidad reportada por Revolut México era de apenas 0.18 por ciento. La cifra debe interpretarse con cautela porque corresponde a una cartera todavía pequeña. Conforme aumente el crédito colocado, será natural que el comportamiento de los préstamos revele un panorama más completo sobre la calidad de los clientes y el nivel de riesgo del negocio.

En materia de depósitos, la institución reportó un saldo de 7 mil 278 millones de pesos al cierre del segundo trimestre, un incremento de 94 por ciento respecto al trimestre anterior. Según información difundida por Revolut, el crecimiento estuvo relacionado con la adopción de su cuenta personal con rendimiento.

La institución también mantiene una posición relevante de liquidez. Sus cifras reportadas para el segundo trimestre incluyen 10 mil 880 millones de pesos en efectivo, equivalentes e inversiones, mientras que sus indicadores de capitalización y cobertura de liquidez se encontraban por encima de los mínimos regulatorios.

Revolut opera en México como institución de banca múltiple bajo la regulación de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores. La compañía recibió la autorización para establecerse como banco en 2024 y posteriormente obtuvo la aprobación final para iniciar operaciones. El lanzamiento completo se produjo el 27 de enero de 2026.

La llegada de Revolut ocurre, además, en un mercado donde la competencia digital se ha intensificado. Hey Banco, Plata y Nu han consolidado o ampliado su presencia, mientras otros participantes buscan aprovechar la creciente demanda de servicios financieros mediante aplicaciones móviles.

La competencia, sin embargo, no parece preocupar a la dirección de Revolut México. Mejía aseguró que la llegada de nuevos jugadores es positiva porque amplía las opciones disponibles para los usuarios y obliga a las instituciones a mejorar sus productos.

La apuesta de fondo va más allá de captar depósitos. Revolut busca replicar en México parte de la experiencia que ha desarrollado en Europa y aprovechar un mercado donde todavía existe espacio para ampliar el acceso a los servicios bancarios.

La compañía tiene además una dimensión internacional considerable. De acuerdo con información corporativa publicada en marzo, Revolut cerró 2025 con 68.3 millones de clientes a escala global y unos ingresos de 6 mil millones de dólares. México se convirtió en su primer mercado fuera de Europa donde lanzó una operación bancaria propia.

Ese respaldo internacional puede convertirse en una ventaja, pero el verdadero desafío está ahora en la operación local. Conseguir cientos de miles de clientes en pocos meses es una cosa; convertirlos en usuarios activos de diversos productos financieros y mantener una cartera de crédito saludable es otra muy distinta.

Por ello, el segundo semestre será una etapa decisiva. Si Revolut logra ampliar el crédito, conservar el crecimiento de los depósitos y mantener bajo control la morosidad, podrá comenzar a transformar una entrada acelerada al mercado mexicano en una operación bancaria de mayor escala.

La rentabilidad, no obstante, todavía está lejos. Mejía señaló que la expectativa es que el banco alcance el punto de equilibrio después del tercer año de operaciones, hacia su cuarto año en México. Es una ruta habitual para una institución que está invirtiendo fuertemente en infraestructura, adquisición de clientes y desarrollo de productos.

La verdad es que el mercado mexicano ofrece una oportunidad considerable, pero también plantea una prueba exigente. Revolut ya demostró que puede atraer usuarios con rapidez. Ahora tendrá que demostrar que puede convertir ese interés inicial en una relación financiera duradera y rentable.