La presidenta Claudia Sheinbaum recibió en Palacio Nacional a su homólogo surcoreano Lee Jae-myung, en una visita oficial que coloca el comercio, la inversión, la tecnología y la cooperación cultural en el centro de la agenda bilateral.

La relación entre México y Corea del Sur busca abrir una nueva etapa. La presidenta Claudia Sheinbaum recibió este jueves en Palacio Nacional al mandatario surcoreano Lee Jae-myung, quien realiza una visita oficial de tres días al país y participa en una jornada de reuniones orientada a ampliar la cooperación económica, tecnológica y cultural.

La recepción comenzó con una ceremonia oficial en el Patio de Honor de Palacio Nacional, donde fueron interpretados los himnos nacionales de ambos países. Después, los mandatarios realizaron la fotografía oficial antes de iniciar su reunión bilateral.

El encuentro ocurre en un momento en que los vínculos económicos entre ambos países tienen un peso considerable. De acuerdo con la Secretaría de Relaciones Exteriores, el comercio bilateral alcanzó 29 mil 700 millones de dólares durante 2025 y Corea del Sur se encuentra entre los principales socios comerciales de México.

La presencia empresarial surcoreana también es amplia. La Cancillería mexicana reporta que más de 2 mil empresas de ese país operan en territorio nacional, principalmente en sectores como manufactura, automoción, electrónica y tecnologías de la información. La cifra ayuda a dimensionar por qué la visita presidencial tiene una lectura que va mucho más allá del protocolo diplomático.

Y es que la agenda económica llega en un momento de transformación de las cadenas globales de suministro. México busca atraer inversiones y fortalecer su posición como plataforma industrial hacia Norteamérica, mientras Corea del Sur cuenta con empresas con experiencia en sectores tecnológicos, automotrices y electrónicos.

Durante las conversaciones también se prevé abordar las condiciones para la operación de las empresas surcoreanas en México y nuevas oportunidades de inversión. La información difundida por la Agencia EFE señala que ambos gobiernos contemplan acuerdos en materia comercial, cultural y educativa.

Uno de los documentos centrales de esta visita es el Plan de Acción México-Corea 2026-2030. La Secretaría de Relaciones Exteriores informó desde agosto que ambos gobiernos trabajaban en este instrumento, cuya firma estaba prevista precisamente para el encuentro de los dos mandatarios en Ciudad de México.

El plan plantea ampliar la cooperación en áreas que van desde la innovación y la inteligencia artificial hasta la gobernanza digital y el sector aeroespacial. También se han analizado mecanismos de cooperación educativa, entre ellos un posible programa de becas México-Corea.

La tecnología ocupa un lugar cada vez más visible en la relación. En mayo, durante una conversación telefónica entre Sheinbaum y Lee, ambos presidentes destacaron el potencial para ampliar el comercio y la inversión, además de profundizar la cooperación económica. En ese contexto, la SRE señaló que ambos países cuentan con oportunidades de colaboración en innovación y nuevas tecnologías.

El componente cultural tampoco es menor. Corea del Sur ha ganado una presencia notable en México mediante la música, el entretenimiento, la gastronomía y otros productos culturales. La propia Cancillería ha señalado que más de 50 mil seguidores de BTS participaron en un encuentro celebrado en el Zócalo capitalino, un episodio que ambos gobiernos utilizaron como ejemplo de los vínculos sociales que acompañan a la relación económica.

En la reunión de Palacio Nacional participan por México funcionarios de las áreas de Relaciones Exteriores, Hacienda, Economía, Ciencia, Cultura, Turismo y transformación digital, además de representantes de la Presidencia y de la embajada mexicana en Corea. La composición de la delegación refleja la amplitud de los asuntos que se encuentran sobre la mesa.

Por parte de Corea del Sur participan, entre otros funcionarios, el ministro de Asuntos Exteriores, Cho Hyun; el ministro de Cultura, Deportes y Turismo, Chae Hwi-Young; el ministro de Comercio, Industria y Recursos, Kim Jung-Kwan, y funcionarios responsables de seguridad nacional, política exterior y relaciones con América Latina.

La dimensión comercial, sin embargo, también muestra retos. Datos de la Secretaría de Economía indican que en 2026 México mantiene un déficit comercial significativo con Corea del Sur. En julio, las exportaciones mexicanas hacia ese mercado fueron de alrededor de 515 millones de dólares, mientras las importaciones alcanzaron unos 3 mil 746 millones.

Ese desequilibrio ayuda a explicar por qué la relación bilateral no se reduce simplemente a incrementar el intercambio. El reto para México consiste también en ampliar sus exportaciones y aprovechar mejor las inversiones y las cadenas productivas vinculadas con empresas coreanas.

La visita de Lee Jae-myung representa además el primer viaje de Estado de un presidente surcoreano a México en 16 años, de acuerdo con información de Reuters. La distancia temporal da a la reunión un significado particular, aunque buena parte de la relación económica se haya mantenido activa durante ese periodo.

Ahora la atención estará puesta en los acuerdos concretos que surjan de las conversaciones. Para ambos gobiernos, la apuesta pasa por convertir una relación comercial ya importante en una cooperación más amplia, con proyectos en tecnología, industria, educación y cultura. La fotografía oficial en Palacio Nacional es apenas el inicio; el alcance real de la visita dependerá de lo que ocurra después de la ceremonia.