Trump amenaza con una posible intervención militar contra los hutíes tras ataques a objetivos saudíes

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que los hutíes de Yemen están actuando de forma inaceptable tras una serie de ataques contra instalaciones estratégicas de Arabia Saudí. Mientras Washington evalúa su posible participación en una ofensiva militar, un ataque contra un edificio de la petrolera Aramco provocó un incendio en Dhahran y los restos de misiles interceptados dejaron cuatro heridos en Riad.

La tensión entre Arabia Saudí y los hutíes de Yemen aumentó el martes 13 y el miércoles 14 de octubre, después de nuevos ataques contra instalaciones energéticas y objetivos estratégicos saudíes. El episodio más reciente afectó a un edificio administrativo de Saudi Aramco en Dhahran, en el este del reino, donde se registró un incendio sin víctimas, según el Ministerio de Energía saudí.

Por separado, las autoridades informaron que los restos de dos misiles interceptados cayeron en Riad, hirieron a cuatro personas y ocasionaron daños en 15 viviendas. Los incidentes se produjeron en medio de una escalada que también ha afectado al aeropuerto internacional de la capital y ha llevado a la coalición encabezada por Arabia Saudí a intensificar sus operaciones militares en Yemen.

Trump acusa a los hutíes de actuar bajo influencia iraní

El presidente estadounidense criticó a los hutíes en un mensaje publicado en su plataforma Truth Social. Trump afirmó que el grupo se estaba comportando «muy mal» y sostuvo que posiblemente actuaba bajo instrucciones de Irán.

El mandatario recordó los bombardeos estadounidenses contra posiciones hutíes realizados el año anterior y aseguró que el grupo había permanecido inactivo durante un periodo antes de reanudar sus ataques. También lo acusó de intentar elevar deliberadamente los precios internacionales del petróleo antes de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos.

Trump no confirmó que hubiera autorizado una nueva campaña de bombardeos contra los hutíes. Sin embargo, la Casa Blanca ha considerado la posibilidad de ampliar el apoyo militar a Arabia Saudí, después de que los ataques contra el aeropuerto internacional Rey Khalid, en Riad, dejaran muertos y cientos de heridos.

El presidente también mencionó la posibilidad de solicitar al mandatario turco, Recep Tayyip Erdogan, apoyo para defender los intereses saudíes. Hasta el momento, sus declaraciones no equivalen a un anuncio formal de intervención militar estadounidense.

Daños en instalaciones petroleras y ataques en Riad

El incidente en Dhahran afectó a un edificio administrativo del complejo de Saudi Aramco, la empresa estatal que concentra una parte fundamental de la infraestructura petrolera saudí. El Ministerio de Energía describió el incendio como limitado y aseguró que no hubo personas heridas ni fallecidas.

Sin embargo, informaciones posteriores de Reuters, basadas en fuentes conocedoras del incidente, señalaron que el fuego habría causado daños considerables en distintas plantas del inmueble. Aramco no había publicado una evaluación propia completa de los daños en el momento de los primeros reportes.

La empresa es estratégica para el suministro energético mundial, por lo que cualquier ataque contra sus instalaciones genera preocupación sobre la seguridad de la producción y las rutas de exportación. No obstante, el impacto concreto del incidente sobre las operaciones petroleras no debe confundirse con los daños sufridos por el edificio administrativo.

En Riad, las autoridades activaron alertas de amenaza aérea después de detectar misiles dirigidos hacia la capital. Los sistemas de defensa interceptaron los proyectiles, pero la caída de fragmentos provocó lesiones y daños materiales. Testigos también reportaron explosiones y observaron objetos luminosos atravesando el cielo.

Los incidentes se suman al ataque del 10 de octubre contra el aeropuerto internacional Rey Khalid, que dejó al menos 12 muertos y más de 300 heridos, de acuerdo con cifras difundidas por las autoridades saudíes. Algunas informaciones iniciales mencionaron 13 fallecidos; las cifras oficiales y los reportes posteriores han presentado diferencias.

La coalición saudí responde con bombardeos en Yemen

Tras los ataques, la coalición liderada por Arabia Saudí lanzó bombardeos contra instalaciones en territorios yemeníes controlados por los hutíes, incluidos objetivos en Saná y otras zonas occidentales del país. Según el portavoz de la coalición, Turki al Maliki, las operaciones buscaban neutralizar instalaciones utilizadas para abastecer las actividades militares del grupo.

La empresa petrolera estatal de Yemen, situada en las afueras de Saná, figuró entre los lugares atacados. Los hutíes denunciaron los bombardeos como una agresión saudí y advirtieron que podrían responder contra instalaciones petroleras y aeropuertos del reino.

Antes de algunos de los ataques, la coalición emitió avisos de evacuación para determinadas zonas. Los hutíes, por su parte, pidieron a trabajadores y civiles que se alejaran de instalaciones energéticas saudíes y amenazaron con atacar objetivos como el aeropuerto de Riad y centros vinculados a Aramco.

Las advertencias cruzadas elevan el riesgo para la población civil y las infraestructuras esenciales. También aumentan la preocupación por la seguridad de la navegación comercial en el mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb, una vía estratégica para el transporte marítimo internacional.

Los hutíes advierten a Washington

Mohammed al Bukhaiti, integrante del buró político hutí, advirtió que el movimiento respondería contra intereses estadounidenses en la región si Washington se sumaba a los ataques saudíes. El dirigente afirmó que una intervención de Estados Unidos provocaría una respuesta rápida y contundente.

El grupo sostiene que sus operaciones forman parte de una respuesta a las acciones militares saudíes en Yemen. Arabia Saudí, en cambio, presenta los ataques contra su territorio como una amenaza directa a su seguridad nacional y a la estabilidad de las rutas marítimas.

La guerra de Yemen se prolonga desde 2014, cuando los hutíes tomaron Saná y avanzaron sobre otras zonas del país. Desde 2015, Arabia Saudí ha encabezado una coalición militar que respalda al Gobierno yemení reconocido internacionalmente. El conflicto ha pasado por periodos de tregua y negociaciones, pero los enfrentamientos se han intensificado nuevamente durante los últimos meses.

La crisis humanitaria se agrava por el aumento del cólera

La escalada militar coincide con un deterioro de las condiciones sanitarias en Yemen. La Organización Mundial de la Salud informó el 13 de octubre que los casos sospechosos de cólera se habían triplicado en tres semanas, al pasar de 217 durante la semana del 6 al 12 de septiembre a 647 en la correspondiente al 27 de septiembre al 3 de octubre.

Según los datos difundidos por la organización, Yemen acumulaba 8.034 casos sospechosos y 27 muertes relacionadas con la enfermedad en lo que iba de 2026. La OMS advirtió que el desplazamiento de población, el hacinamiento en campamentos y las dificultades para acceder a agua potable y servicios médicos elevan el riesgo de propagación.

La reanudación de los combates ha obligado a más de 200.000 personas a abandonar sus hogares, según los reportes citados por la agencia sanitaria. Los hospitales, que ya atienden a víctimas de la guerra, afrontan una presión adicional por las enfermedades prevenibles y las limitaciones de recursos.

La evolución de los ataques contra Arabia Saudí y la respuesta de la coalición determinarán el alcance de la nueva escalada. Por ahora, Trump ha endurecido sus advertencias contra los hutíes, pero no ha anunciado una decisión definitiva de iniciar nuevos bombardeos estadounidenses.