Una nueva ola de ataques rusos deja al menos 85 civiles muertos en Ucrania

La ONU reporta al menos 85 civiles muertos y 346 heridos desde el lunes por ataques rusos en distintas regiones de Ucrania, mientras los bombardeos contra la infraestructura eléctrica agravan la situación antes del invierno.

Ciudad de México, 8 de octubre de 2026.- Al menos 85 civiles han muerto y otros 346 han resultado heridos en Ucrania desde el lunes como consecuencia de ataques rusos, informó el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, tras una nueva jornada de bombardeos que dejó decenas de víctimas y golpeó nuevamente a la población en espacios de uso cotidiano.

La cifra de Naciones Unidas abarca los ataques registrados durante cuatro días y fue difundida este jueves, después del bombardeo contra dos autobuses de transporte público en Kramatorsk, en la región de Donetsk. De acuerdo con las autoridades locales, al menos 30 civiles murieron y 18 resultaron heridos en el ataque.

El balance de Kramatorsk fue posteriormente elevado a 33 muertos por el Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania, aunque el comunicado de Türk tomó como referencia la cifra inicial de 30 fallecidos proporcionada por las autoridades locales.

El ataque ocurrió alrededor de las 10 de la mañana, cuando los dos autobuses circulaban por una zona de la ciudad. Tras la agresión, las autoridades suspendieron temporalmente el transporte público en Kramatorsk y en la cercana Sloviansk ante el riesgo de nuevos bombardeos.

Türk expresó su consternación por una ola de ataques que, según describió, está causando víctimas entre personas que se encuentran en autobuses, viviendas y lugares de trabajo. El funcionario recordó que la población civil mantiene su protección bajo el derecho internacional humanitario incluso en las zonas próximas a los frentes de combate.

Pryluky concentra otra de las tragedias

Un día antes, el miércoles, un ataque ruso alcanzó un edificio residencial de cinco plantas en Pryluky, en la región de Chernihiv, al noreste de Kyiv. El impacto provocó el derrumbe de parte del inmueble y dejó al menos 22 muertos, incluidos cinco niños.

Las autoridades ucranianas informaron además de 54 personas heridas en Pryluky. Los equipos de emergencia trabajaron durante horas entre los restos del edificio para localizar a las víctimas y determinar el balance definitivo.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, visitó el lugar este jueves acompañado por el ministro británico de Exteriores, David Lammy, y participó en un acto de homenaje a las personas fallecidas.

La tragedia de Pryluky formó parte de una ofensiva más amplia que alcanzó distintas regiones del país. Kyiv, Kremenchuk, en Poltava, y Oleksandriia, en Kirovohrad, también sufrieron ataques, mientras las autoridades ucranianas reportaron daños en viviendas y otras instalaciones civiles.

El balance difundido por la ONU es más amplio que los registros correspondientes a una sola jornada. De acuerdo con Naciones Unidas, desde el lunes los ataques rusos han dejado al menos 85 civiles muertos y 346 heridos en distintas partes del territorio ucraniano.

La infraestructura energética vuelve a estar bajo presión

Además de las víctimas directas, los ataques de largo alcance contra subestaciones eléctricas y plantas de generación han provocado cortes de electricidad en numerosas zonas del país.

La situación adquiere especial relevancia ante la proximidad del invierno. Ucrania ya enfrenta cortes de emergencia y apagones programados, por lo que nuevos daños a la red eléctrica podrían afectar el suministro de calefacción, agua y otros servicios esenciales cuando desciendan las temperaturas y aumente la demanda de energía.

Kyiv se encuentra entre las ciudades afectadas por los cortes. Las autoridades han tenido que aplicar medidas de emergencia para mantener el equilibrio de la red mientras los equipos técnicos trabajan en la recuperación del suministro.

Los ataques también han afectado instalaciones y trabajadores relacionados con los servicios de emergencia y la atención médica. Naciones Unidas ha advertido previamente que los ataques contra infraestructura esencial tienen consecuencias que pueden extenderse mucho más allá del lugar donde ocurre una explosión.

La ONU recuerda las obligaciones de todas las partes

Türk señaló que la protección de los civiles es una obligación de todas las partes involucradas en el conflicto. El alto comisionado también expresó preocupación por informes sobre ataques ucranianos que han causado muertos y heridos entre civiles en territorios ocupados por Rusia y dentro del propio territorio ruso.

El funcionario pidió que cualquier presunta violación del derecho internacional humanitario sea investigada y que los responsables rindan cuentas. Recordó además que los ataques deliberados contra civiles pueden constituir crímenes de guerra.

La Oficina de Derechos Humanos de la ONU ha documentado durante 2026 un incremento significativo de las víctimas civiles en Ucrania. Sus informes periódicos muestran que los ataques con misiles, drones y bombas aéreas de amplio alcance continúan siendo una de las principales causas de muertes y lesiones entre la población.

Mientras continúan las operaciones de rescate y reparación, las organizaciones humanitarias mantienen la distribución de alimentos, artículos de higiene, asistencia económica y apoyo psicológico a las comunidades más afectadas. La presión sobre estos servicios aumenta conforme los ataques alcanzan nuevas zonas y se deterioran las condiciones de seguridad y suministro.

La nueva escalada deja nuevamente a la población civil en el centro de las consecuencias de la guerra. En apenas cuatro días, el balance de Naciones Unidas suma decenas de muertos y cientos de heridos, mientras los daños a la infraestructura energética amenazan con convertir la llegada del invierno en una dificultad adicional para millones de personas.