En estos tiempos los eufemismos para explicar las razones de por qué se caen los servicios públicos parece que es la norma. Así ha sucedido con el caso del apagón de la CFE que en versión del gobernador Joaquín Mena es por la falta de inversión en la infraestructura; mientras que la narrativa desde Palacio, el problema fue un acto de vandalismo que ya se afirma está siendo investigado.

El pasado 27 de agosto, sin poder precisar el alcance de la afectación, cientos de usuario de TELMEX experimentaron una caída del sistema de Internet que afecto desde la madrugada hasta varias horas a lo largo del día.

Hoy, nuevamente el servicio desde las 3:35 esta interrumpido con la afectaciones tanto para los usuarios de hogar como comercios que necesitan del Internet para sus actividades cotidianas.

Al igual que lo que paso el 27 de agosto, la persona que atiende a los clientes determina que el problema esta generalizado y que tardaría hasta un día la reconexión. El problema, confirma, es un asunto de vandalismo que afecta a las líneas de transmisión y que ya los técnicos están trabajando en ello.

Valdría la pena saber que tipo de garantías tienen los usuarios ante estas situaciones que, si bien son externas, parece que hay una incapacidad de prevenir y de actuar más eficiente en su resolución.