Thomas Haugaard analiza por qué la victoria de Lula sorprendió a los mercados brasileños

Notipress.- La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones presidenciales de Brasil tomó por sorpresa a la comunidad internacional, incluidos los mercados financieros, pese a que las encuestas anticipaban una competencia ajustada.

Lula obtuvo el 51,79% de los votos frente al 48,24% de Flávio Bolsonaro y consiguió revertir el resultado de la primera vuelta. Sin embargo, los inversionistas ya consideraban en las valuaciones de la deuda externa brasileña un escenario favorable a Bolsonaro, después del repunte registrado tras la primera ronda electoral.

Por qué el triunfo de Lula sorprendió a los inversionistas

De acuerdo con el análisis de Thomas Haugaard, Portfolio Manager de Deuda de Mercados Emergentes en Moneda Dura de Janus Henderson Investors, la sorpresa no estuvo necesariamente en el comportamiento de los votantes, sino en el distanciamiento entre las encuestas y las expectativas financieras.

Aunque los sondeos de la segunda vuelta continuaban mostrando una elección competitiva, los precios de mercado reflejaban principalmente una victoria de Bolsonaro, pero no habían hecho lo mismo frente a un triunfo de Lula. Por eso, el resultado obligó a los inversionistas a reconsiderar sus expectativas y ajustar las valuaciones.

Esta diferencia explica, desde su perspectiva, parte de la reacción negativa inmediata de los activos brasileños. Los precios tuvieron que ajustarse a un escenario electoral que los mercados no habían contemplado en la misma medida.

La caída del real podría aumentar las presiones fiscales

El escenario financiero también enfrenta incertidumbre política con los efectos de la época postelectoral. El rechazo de Bolsonaro al resultado electoral genera riesgos institucionales y para la transición de gobierno, factores que podrían intensificar las pérdidas iniciales en los activos brasileños.

Haugaard considera que la “debilidad del real brasileño (BRL) es el principal canal de transmisión” de estas presiones hacia la economía. Una depreciación de la moneda podría elevar las expectativas de inflación y las tasas de interés locales. Esto incrementaría el costo de financiamiento del gobierno y complicaría la situación fiscal.

Aunque estas dificultades podrían impulsar una mayor disciplina económica durante la administración de Lula, el especialista comentó a NotiPress que es probable que los inversionistas exijan primero una mayor compensación por asumir riesgos en Brasil.

El plan fiscal de Lula será decisivo para los inversionistas

Después de las elecciones, la atención de los mercados se concentrará en la conformación del equipo económico y las decisiones fiscales del nuevo gobierno. Entre las condiciones que Haugaard considera importantes figuran:

  • La designación de funcionarios con credibilidad ante los inversionistas.
  • El respaldo político a sus decisiones.
  • La presentación de un programa fiscal cuantificable, centrado en controlar el gasto público y respaldado por el Congreso.

Brasil mantiene una posición externa sólida. Sin embargo, para el especialista, una recuperación sostenida de los diferenciales de crédito dependerá de “reformas permanentes del gasto público y una trayectoria creíble de estabilización de la deuda”.

En ese escenario, las medidas temporales tendrían un alcance limitado. Haugaard considera que no bastaría con recurrir a “aumentos de ingresos, medidas extraordinarias” o modificar el discurso económico después de las elecciones. La capacidad del nuevo gobierno para implementar cambios duraderos en el gasto público será, bajo esta perspectiva, uno de los factores que determinarán la evolución de la deuda brasileña.