La tenista china Zheng Qinwen derrotó a la rusa Mirra Andreeva por 7-5 y 6-4 para conquistar el China Open y convertirse en la primera jugadora local en ganar este torneo WTA 1000. El triunfo representa su sexto título en el circuito profesional y consolida su recuperación tras una etapa marcada por las lesiones.
La tenista china Zheng Qinwen conquistó este domingo el torneo de Pekín al imponerse en dos sets a la rusa Mirra Andreeva, cuarta cabeza de serie y una de las principales figuras de la nueva generación del tenis femenino. Con parciales de 7-5 y 6-4, la campeona olímpica de París 2024 consiguió su primer título de categoría WTA 1000 y protagonizó una victoria histórica ante su público.
El resultado también convirtió a Zheng en la primera tenista china en ganar el China Open desde la creación del certamen en 2004. La jugadora, que ingresó al cuadro principal mediante una invitación de los organizadores, aprovechó la oportunidad para recuperar protagonismo en el circuito internacional después de un periodo complicado por una lesión en el codo.
La victoria tuvo un significado especial para la deportista, quien había permanecido alejada de su mejor nivel tras someterse a una operación en 2025. Durante la ceremonia de premiación, Zheng expresó su satisfacción por conseguir el campeonato en casa y reconoció que había atravesado una temporada difícil.
Una remontada que cambió la final
El encuentro comenzó favorable para Andreeva, quien consiguió una ventaja de 2-0 en el primer set. Sin embargo, Zheng respondió con mayor consistencia desde el fondo de la cancha y logró equilibrar el marcador para mantener sus posibilidades de victoria.
El momento decisivo llegó cuando la china se encontraba abajo por 4-5. En ese juego salvó tres puntos de set, evitó que su rival tomara la delantera y posteriormente encadenó tres juegos consecutivos para cerrar la primera manga por 7-5.
La recuperación modificó el desarrollo del partido. Zheng comenzó el segundo set con un quiebre de servicio y, aunque Andreeva consiguió igualar momentáneamente el marcador, la china mantuvo la presión. Con el encuentro empatado 4-4, volvió a romper el saque de su oponente y después aseguró el triunfo con su servicio.
La victoria fue especialmente significativa porque Zheng había perdido la final del WTA 1000 de Wuhan en 2024 frente a la bielorrusa Aryna Sabalenka. En Pekín, la jugadora consiguió finalmente su primer campeonato en esta categoría, considerada una de las más importantes del tenis femenino después de los cuatro torneos de Grand Slam.
El regreso de Zheng después de las lesiones
Antes de esta conquista, Zheng había ocupado el cuarto puesto del ranking mundial, pero los problemas físicos y la irregularidad en sus resultados provocaron una caída considerable en la clasificación. Su participación en el Abierto de Estados Unidos, donde alcanzó los cuartos de final a principios de septiembre, anticipó una recuperación que terminó de confirmarse en el torneo de Pekín.
El campeonato representa su primer título desde que ganó el torneo de Tokio en 2024 y el sexto de su carrera en el circuito de la Asociación de Tenis Femenino, de acuerdo con los registros oficiales de la WTA.
La china también cuenta con antecedentes destacados en las principales competiciones internacionales. En 2024 disputó la final del Abierto de Australia y de las Finales WTA, además de conquistar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de París.
Su actuación en Pekín demuestra que puede volver a competir al máximo nivel después de superar una etapa de dificultades físicas. El triunfo también le permitirá acercarse nuevamente a los primeros puestos de la clasificación mundial.
Andreeva alcanza la tercera posición mundial
A pesar de la derrota, Mirra Andreeva obtuvo un avance importante en su carrera. La rusa, de 19 años, alcanzará el tercer puesto del ranking mundial, la mejor clasificación de su trayectoria hasta ahora.
Andreeva llegó a la final después de superar a la checa Nikola Bartunkova en semifinales y buscaba conquistar su tercer título WTA 1000. En 2025 había ganado los torneos de Dubái e Indian Wells, mientras que en 2026 ya había disputado otra final de esta categoría en Madrid.
La final de Pekín representó, por tanto, una oportunidad para ambas jugadoras: Zheng buscaba recuperar el terreno perdido y conseguir su primer gran título desde su regreso a la competición, mientras que Andreeva aspiraba a ampliar su palmarés y consolidarse entre las mejores del mundo.
Con este resultado, Zheng Qinwen no solo consiguió una victoria deportiva de gran relevancia, sino que también se convirtió en protagonista de un momento histórico para el tenis chino. El desafío ahora será mantener la regularidad y aprovechar este impulso para regresar a los primeros lugares del circuito femenino.


