¿Qué ocurre cuando las células no logran controlar el estrés oxidativo?

Notipress.-  De acuerdo con datos de la Secretaría de Salud, solo 1 de cada 3 mujeres en México logran un diagnóstico oportuno del cáncer de mama. De hecho, más del 60% de los casos se diagnostican en etapas avanzadas, lo que reduce las posibilidades de recuperación. En este sentido, el estrés oxidativo ocurre cuando la producción de moléculas reactivas supera la capacidad de las células para controlarlas. Este desequilibrio puede provocar alteraciones en proteínas, lípidos y ADN, procesos que forman parte de la investigación sobre el desarrollo de enfermedades, incluido el cáncer de mama.

Durante un encuentro informativo organizado por Immunotec, Hugo Palafox, vicepresidente global de Ciencia de la compañía y especialista en metabolismo humano y antioxidantes, explicó la relación entre los radicales libres, los mecanismos de defensa celular y el daño que puede acumularse en el organismo.

Palafox señaló a NotiPress que las células generan especies reactivas de oxígeno como parte de sus procesos metabólicos normales. Estas moléculas también pueden aumentar ante determinadas condiciones ambientales y fisiológicas.

El problema aparece cuando los mecanismos antioxidantes no consiguen mantener el equilibrio. En esas circunstancias, las moléculas reactivas pueden interactuar con estructuras celulares y provocar daños que afectan su funcionamiento.

Uno de los componentes susceptibles a estas alteraciones es el ADN, encargado de almacenar la información genética. El especialista explicó que el daño en este material puede modificar el comportamiento de las células y contribuir a procesos asociados con su proliferación anormal.

Sin embargo, el estrés oxidativo no constituye por sí solo una explicación del origen del cáncer de mama. El desarrollo de esta enfermedad involucra múltiples factores biológicos, genéticos y ambientales, por lo que la presencia de daño oxidativo no significa necesariamente que una célula se volverá cancerosa.

Otro proceso abordado por Palafox fue la inflamación crónica. Durante su exposición, describió la inflamación como una señal de respuesta del organismo frente a alteraciones celulares y advirtió que su persistencia puede relacionarse con problemas de salud.

La inflamación cumple funciones normales de defensa y reparación. No obstante, cuando se mantiene durante periodos prolongados, puede participar en procesos que afectan los tejidos. Su relación con el estrés oxidativo es compleja y no implica que ambos fenómenos conduzcan inevitablemente al cáncer.

El especialista también vinculó estos mecanismos con el envejecimiento celular. Según explicó, con el paso de los años pueden producirse cambios en los sistemas de protección antioxidante y en el funcionamiento del sistema inmunológico.

En ese contexto, destacó el papel del glutatión, una molécula que participa en el equilibrio antioxidante de las células. Palafox sostuvo que su disponibilidad es relevante para responder al estrés oxidativo y mantener distintas funciones celulares.

Durante la presentación, el representante de Immunotec también atribuyó a la disminución del glutatión un papel central en el desarrollo de enfermedades. Sin embargo, una deficiencia de glutatión no puede establecerse como causa directa del cáncer de mama, ni puede afirmarse que elevar sus niveles prevenga la enfermedad.

La exposición incluyó recomendaciones relacionadas con alimentación saludable, actividad física regular, descanso y manejo del estrés. Palafox consideró que estos hábitos forman parte de una estrategia integral de cuidado de la salud, junto con el seguimiento médico.

También mencionó factores como el consumo de tabaco y alcohol, el sedentarismo y los antecedentes familiares al abordar los riesgos asociados con el cáncer de mama.

Aunque los hábitos saludables pueden contribuir a reducir determinados factores de riesgo, no eliminan la posibilidad de desarrollar cáncer de mama. Por ello, las medidas preventivas deben distinguirse de las estrategias de detección temprana y de los tratamientos médicos.

La relación entre estrés oxidativo, inflamación y daño celular permite comprender algunos de los procesos biológicos investigados en el cáncer de mama. No obstante, estos mecanismos representan una parte de un fenómeno multifactorial y no ofrecen, de manera aislada, una explicación suficiente sobre la aparición de la enfermedad.