Juicio por el asesinato de tres surfistas comienza en Ensenada

Más de dos años después del asesinato de dos hermanos australianos y su amigo estadounidense durante un viaje de surf, tres hombres enfrentan un juicio en Ensenada que busca esclarecer cómo ocurrió el crimen y determinar responsabilidades.

El juicio por el asesinato de los hermanos australianos Jake y Callum Robinson y de su amigo estadounidense Jack Carter Rhoad comenzó este lunes en Ensenada, Baja California, más de dos años después de que el viaje de los tres jóvenes por la costa del Pacífico mexicano terminara en tragedia.

Los tres fueron asesinados en abril de 2024, después de viajar a Baja California para practicar surf. Jake tenía 30 años, Callum 33 y Rhoad 30. Sus cuerpos fueron localizados días después de que fueran reportados como desaparecidos, en una zona cercana al lugar donde habían acampado.

De acuerdo con la investigación de la Fiscalía de Baja California, el móvil habría sido el robo de la camioneta en la que viajaban. Los tres hombres que ahora enfrentan el proceso están acusados de homicidio calificado y otros delitos relacionados con el robo. Como ocurre en cualquier proceso penal, su responsabilidad deberá ser determinada por el tribunal.

La primera jornada estuvo dedicada, entre otros asuntos, a establecer la participación de testigos, peritos y agentes que deberán aportar elementos para reconstruir las últimas horas de las víctimas. La información difundida sobre el proceso señala que decenas de personas están contempladas para declarar, por lo que el juicio podría prolongarse varias semanas.

Para la familia Robinson, sin embargo, el proceso judicial representa algo más profundo que una disputa legal. Martin y Debra Robinson viajaron desde Perth, Australia, para estar presentes en la sala y acompañar el proceso contra los hombres acusados de matar a sus hijos.

“Queremos averiguar qué pasó, queremos averiguar por qué”, expresó Martin Robinson a periodistas antes de ingresar al tribunal, de acuerdo con información difundida por la agencia AFP. La frase resume la búsqueda de respuestas que ha acompañado a la familia desde abril de 2024.

Debra Robinson, según los reportes sobre la primera audiencia, rompió en llanto al mirar a los acusados. El momento mostró la dimensión humana de un expediente que, durante más de dos años, ha trascendido las fronteras de México y Australia.

### Un viaje de surf que terminó en violencia

Jake y Callum Robinson habían convertido el surf en una de sus grandes aficiones. Callum desarrolló además una carrera deportiva en Estados Unidos como jugador de lacrosse, mientras que Jake estudiaba medicina y practicaba otros deportes. Rhoad, por su parte, había jugado futbol profesional en Guatemala y tenía una empresa de ropa en San Diego; también estaba comprometido para casarse.

Los tres se encontraban en Baja California cuando fueron atacados. La investigación sostiene que fueron sorprendidos por personas interesadas en apoderarse de su vehículo y sus pertenencias. Sus cuerpos fueron encontrados después de una intensa búsqueda que generó una campaña internacional, especialmente en Australia.

Según información publicada por El País, Ary Gisell Silva, entonces pareja de uno de los acusados, fue sentenciada en noviembre de 2025 a 20 años de prisión mediante un procedimiento abreviado por delitos relacionados con el robo. Su caso constituye, hasta ahora, la primera sentencia derivada de la investigación.

El juicio que comenzó en Ensenada corresponde a los otros tres acusados. Entre ellos se encuentra Jesús Gerardo, conocido como “El Kekas”, cuyo nombre ha aparecido de manera recurrente en la investigación. También enfrentan cargos Irineo Francisco y Ángel Jesús.

De acuerdo con medios australianos como ABC, la Fiscalía busca penas de larga duración para los acusados. La información difundida por ese medio señala que los imputados rechazaron acuerdos que habrían implicado condenas menores y decidieron enfrentar el juicio.

Uno de los testimonios previstos en el proceso corresponde a un joven relacionado familiarmente con uno de los acusados, quien habría acompañado al grupo durante parte de los hechos. Su declaración puede resultar relevante para reconstruir lo sucedido, aunque corresponderá al tribunal valorar su credibilidad y el resto de las pruebas.

### Un caso que volvió a poner a Ensenada bajo los reflectores

El asesinato de los tres jóvenes provocó indignación en Australia y Estados Unidos y puso nuevamente sobre la mesa la preocupación por la seguridad de visitantes extranjeros en determinadas zonas de Baja California.

Ensenada es uno de los destinos de surf más conocidos del Pacífico mexicano y recibe visitantes atraídos por sus playas y oleaje. Precisamente por ello, el caso tuvo una repercusión especialmente dolorosa: tres jóvenes llegaron para disfrutar de unos días frente al mar y terminaron siendo víctimas de un crimen violento.

El caso también recuerda que la violencia contra turistas extranjeros en la costa del Pacífico mexicano no es un fenómeno completamente aislado. En 2015, dos surfistas australianos fueron asesinados durante un viaje por Sinaloa, un antecedente que volvió a ser mencionado tras el crimen de los hermanos Robinson y Rhoad.

La diferencia ahora está en que el caso de Ensenada ha llegado finalmente a la etapa de juicio. Para las familias, después de la búsqueda, la identificación de los cuerpos y los años de investigación, comienza otra espera: la de conocer qué determinará el tribunal.

Los padres de Jake y Callum han insistido en que su presencia no responde a un deseo de venganza, sino a la necesidad de representar a sus hijos y conocer la verdad sobre lo ocurrido. Y es que detrás de los nombres de un expediente judicial hay tres vidas interrumpidas, familias que todavía intentan asimilar la pérdida y preguntas que permanecieron abiertas durante más de dos años.

Ahora, esas preguntas deberán encontrar respuesta en una sala de audiencias de Ensenada. La justicia tendrá que valorar los testimonios y las pruebas presentadas antes de determinar la responsabilidad de los acusados.