Javier Aguirre llegó este jueves a Valencia y se trasladó directamente a la ciudad deportiva para iniciar su nueva etapa al frente de un equipo que ocupa el penúltimo lugar de LaLiga y necesita reaccionar antes de que la presión aumente.

Javier Aguirre no perdió tiempo. Después de un largo viaje desde México, el técnico mexicano aterrizó en el aeropuerto de Manises y prácticamente de inmediato se dirigió a la ciudad deportiva del Valencia, donde tuvo su primer contacto con la plantilla y con los trabajadores del club.

El nuevo entrenador del conjunto valenciano asumió así una responsabilidad que conoce bien: tomar un equipo en dificultades y tratar de cambiar su rumbo desde el trabajo diario. El Valencia atraviesa un inicio complicado de temporada y, después de siete jornadas, ocupa la posición 19 de LaLiga con cuatro puntos.

La clasificación explica la urgencia. El equipo apenas ha ganado un partido, empató otro y perdió cinco. Además, solamente ha marcado cuatro goles y ha recibido 13. La última derrota llegó el pasado domingo, cuando cayó 2-3 ante la Real Sociedad en Mestalla después de haber conseguido una semana antes su único triunfo del campeonato, por 0-1 ante el Alavés.

La llegada de Aguirre se produce durante el parón internacional, una circunstancia que le concede algo de oxígeno antes de su estreno oficial. El técnico tendrá alrededor de dos semanas para conocer a sus futbolistas, observar las condiciones del grupo y comenzar a introducir sus primeras ideas.

Su debut está previsto para el 11 de octubre como visitante frente al Racing de Santander. Será el primer examen de un proyecto que, de momento, tiene contrato hasta el final de la temporada 2026-2027 y contempla una opción del Valencia para prolongarlo durante una campaña adicional, de acuerdo con el anuncio oficial del club.

El entrenador mexicano llega después de haber dirigido a la selección de México en el Mundial de 2026. Antes de regresar al futbol de selecciones, construyó una extensa trayectoria en España, donde pasó por Osasuna, Atlético de Madrid, Zaragoza, Espanyol, Leganés y Mallorca. Para el Valencia, será su séptimo club en LaLiga.

Y es que el vínculo entre Aguirre y el futbol español no es nuevo. Su primera experiencia en la máxima categoría llegó con Osasuna en 2002 y, desde entonces, ha regresado en diferentes etapas. El propio Valencia destacó al anunciar su contratación su experiencia en el campeonato y su recorrido internacional.

El entrenador no escondió el motivo que terminó de convencerlo. A su llegada, explicó que aceptó el reto por la institución y por la historia del Valencia, al tiempo que expresó su confianza en la calidad de una plantilla que actualmente lucha por salir de la zona de descenso.

El contexto, sin embargo, exige algo más que buenas intenciones. El equipo viene de una primera parte del campeonato con resultados irregulares y sufrió golpes importantes, como el 0-5 ante el Barcelona en Mestalla. También perdió contra el Betis y el Deportivo antes de conseguir su primera victoria frente al Alavés.

La dirección deportiva también ha comenzado una nueva etapa con Braulio Vázquez, quien fue presentado recientemente como responsable deportivo del club. Su llegada y la incorporación de Aguirre forman parte de una reestructuración que busca devolver estabilidad a un equipo que ha comenzado la campaña lejos de las posiciones que históricamente ha ocupado.

Ahora el balón queda en manos del técnico mexicano. Durante los próximos días tendrá que conocer a fondo a un vestuario que necesita resultados, pero también recuperar confianza. No será cuestión de transformar todo en unas cuantas sesiones; el desafío consiste en encontrar rápidamente una estructura que permita al Valencia competir mejor y abandonar la zona baja.

El calendario tampoco dará demasiadas concesiones. Después de visitar al Racing de Santander, el Valencia recibirá al Athletic Club el 17 de octubre en Mestalla y posteriormente afrontará otros compromisos de una temporada que todavía está en su primera parte.

La verdad es que Aguirre llega en un momento en el que cada punto puede tener un peso considerable. El equipo tiene margen para reaccionar porque la temporada apenas comienza, pero la distancia entre permanecer en Primera División y verse atrapado en la pelea por el descenso se construye, precisamente, durante estas semanas.

Por ahora, el mexicano ya está en el lugar donde quería estar. Del aeropuerto pasó directamente al campo de entrenamiento. Allí comienza una nueva etapa de su larga carrera en España y, para el Valencia, una cuenta regresiva que terminará el 11 de octubre en Santander.