El líder del Partido Popular eligió Ceuta para iniciar simbólicamente la precampaña de las elecciones generales del 29 de noviembre y convirtió la crisis migratoria de julio en uno de sus principales argumentos contra el Gobierno de Pedro Sánchez.

Alberto Núñez Feijóo eligió este miércoles Ceuta como escenario para dar el primer paso simbólico de la precampaña de las elecciones generales españolas del 29 de noviembre. Ante el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, el dirigente del Partido Popular centró su discurso en la crisis migratoria que desbordó el enclave durante el verano y acusó al Gobierno de Pedro Sánchez de no haber respondido adecuadamente.

“Me gustaría que este acto fuese el inicio de esta campaña”, afirmó Feijóo durante su visita. El dirigente popular presentó su presencia en la ciudad como una señal de compromiso con un territorio que, según sostuvo, ha tenido que afrontar prácticamente solo las consecuencias de la entrada masiva de migrantes registrada a finales de julio.

La magnitud del episodio explica la importancia política que el PP concede actualmente a Ceuta. Entre el 30 y el 31 de julio se produjo una entrada masiva de personas desde Marruecos. Las estimaciones difundidas posteriormente se sitúan entre 70.000 y 80.000 personas, aunque una parte importante regresó posteriormente a territorio marroquí.

La propia documentación oficial publicada por el Gobierno español confirma que durante aquellos días se produjo una situación migratoria extraordinaria y que las autoridades nacionales habían recibido informes y alertas relacionados con posibles entradas masivas. En septiembre, el Consejo de Ministros decidió desclasificar información del Centro Nacional de Inteligencia y del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas relacionada con la crisis. :contentReference[oaicite:0]{index=0}

La controversia política, sin embargo, no ha desaparecido. El Gobierno de Ceuta sostiene que alertó reiteradamente a La Moncloa sobre la gravedad de la situación antes del 30 de julio, mientras que el Ejecutivo central mantiene que las comunicaciones fueron atendidas y que España actuó coordinadamente con Marruecos.

La Audiencia Nacional investiga actualmente las circunstancias que rodearon la entrada masiva y ha solicitado información sobre las comunicaciones mantenidas entre las autoridades de Ceuta y el Gobierno central durante los días previos. :contentReference[oaicite:1]{index=1}

Feijóo plantea una respuesta más contundente

Durante su intervención, Feijóo afirmó que, si hubiera recibido una respuesta insuficiente de Marruecos ante una situación semejante, habría recurrido al Ejército para reforzar la protección de la frontera.

La propuesta supone una de las posiciones más contundentes expresadas por el líder del PP sobre la gestión de una eventual nueva crisis migratoria en Ceuta. Su planteamiento se relaciona directamente con la defensa de la integridad territorial española, un asunto particularmente sensible debido a la ubicación de la ciudad autónoma y a la reivindicación marroquí de soberanía sobre Ceuta y Melilla.

El Gobierno español, por su parte, ha defendido durante la crisis la cooperación con Marruecos. El Ministerio del Interior informó el 30 de julio que ambos países habían acordado reforzar la coordinación para contener los flujos migratorios y acelerar los procedimientos de retorno de quienes hubieran entrado irregularmente en Ceuta. :contentReference[oaicite:2]{index=2}

La diferencia entre ambas posiciones refleja uno de los principales ejes de la precampaña: mientras el PP utiliza la crisis para cuestionar la capacidad de respuesta del Ejecutivo, el Gobierno reivindica la cooperación bilateral y las medidas adoptadas posteriormente para gestionar la emergencia.

La crisis todavía se siente en las calles

Dos meses después de la entrada masiva, la situación de Ceuta continúa siendo compleja. Según un reporte de la Agencia EFE publicado a comienzos de octubre, más de 10.000 migrantes permanecían todavía en la ciudad, distribuidos entre centros de acogida, instalaciones habilitadas por el Estado, playas y otros espacios. :contentReference[oaicite:3]{index=3}

Durante los últimos días las autoridades han intensificado las operaciones para desalojar asentamientos improvisados. En la playa del Trampolín, cientos de personas fueron trasladadas a instalaciones temporales y una parte decidió regresar voluntariamente a Marruecos. La operación redujo considerablemente la presencia visible de migrantes en algunas zonas, aunque todavía persisten grupos en distintos puntos de la ciudad. :contentReference[oaicite:4]{index=4}

El Gobierno central también ha ampliado la infraestructura de acogida. En septiembre informó que había habilitado más de 3.400 plazas adicionales a las que existían inicialmente en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes y anunció nuevas instalaciones para atender la situación. :contentReference[oaicite:5]{index=5}

Para Feijóo, sin embargo, estas medidas no resuelven lo que considera el problema principal: la falta de una estrategia preventiva capaz de evitar una nueva crisis de características similares.

Ceuta entra en la batalla electoral

La elección de Ceuta como escenario del primer acto de precampaña no es casual. La ciudad concentra varios de los asuntos que el PP pretende colocar en el centro de las elecciones: inmigración, seguridad fronteriza, relación con Marruecos e integridad territorial.

Feijóo aseguró que, si obtiene el respaldo suficiente para formar gobierno, Ceuta será una de las primeras cuestiones que abordará su Ejecutivo. El líder popular también presentó la crisis migratoria como parte de una crítica más amplia a la gestión de Pedro Sánchez y sostuvo que España necesita un cambio político profundo.

El contexto electoral se ha acelerado después de que Sánchez convocara elecciones generales para el 29 de noviembre. La convocatoria anticipada llegó tras el rechazo parlamentario de medidas relacionadas con la vivienda y después de meses de dificultades para mantener una mayoría estable en el Congreso.

El PP ha decidido aprovechar este nuevo escenario para construir una campaña centrada en varios asuntos que considera prioritarios, entre ellos la inmigración y la corrupción. La visita de Feijóo a Ceuta constituye, por tanto, algo más que un acto territorial: funciona como una declaración de las cuestiones que su partido pretende llevar al debate nacional.

Una visita con dimensión diplomática

La presencia de Feijóo en Ceuta adquiere además una dimensión diplomática porque se produce pocos días antes de la visita oficial del rey Felipe VI a la ciudad. El viaje del monarca está previsto para mediados de octubre y será observado con especial atención por Marruecos, país que mantiene una reivindicación histórica de soberanía sobre Ceuta y Melilla.

La cuestión fronteriza convierte cualquier pronunciamiento político en Ceuta en un asunto que trasciende la política interna española. Para Madrid, mantener la cooperación con Rabat resulta estratégico tanto en materia migratoria como en seguridad y relaciones comerciales; al mismo tiempo, la defensa de la soberanía española sobre las dos ciudades autónomas constituye una posición institucional consolidada.

En este escenario, la crisis de julio continúa proyectándose sobre la política española. Las investigaciones judiciales, las comunicaciones entre Madrid y Ceuta y las medidas adoptadas posteriormente mantienen abierto el debate sobre qué ocurrió durante aquellas jornadas y sobre cómo debería responder el Estado ante una eventual repetición.

Feijóo ha elegido precisamente ese debate para comenzar su recorrido electoral. La pregunta que queda planteada para la campaña es si la crisis migratoria de Ceuta permanecerá como un episodio extraordinario del verano o terminará convirtiéndose en uno de los asuntos decisivos de las elecciones generales de noviembre.