La vacuna de ARNm contra el cáncer avanza de una prueba experimental a una nueva etapa de investigación oncológica
Notipress.- El anuncio de Moderna y Merck sobre una vacuna personalizada basada en ARN mensajero (ARNm) que redujo la recurrencia del melanoma en un ensayo de fase final representa un avance relevante para la investigación de tratamientos contra el cáncer.
Los resultados, cuyos detalles completos aún no han sido divulgados, marcan la primera vez que una vacuna contra el cáncer basada en ARNm logra éxito en un estudio a gran escala. El hallazgo incrementó el interés de investigadores e inversionistas sobre el potencial de esta tecnología para combatir distintos tipos de tumores.
Así, las vacunas contra el cáncer de ARNm funcionan de manera distinta a las vacunas tradicionales. En lugar de exponer al organismo a una versión debilitada o inactivada de un agente infeccioso, utilizan instrucciones genéticas creadas en laboratorio para que algunas células produzcan temporalmente una proteína asociada con la enfermedad. El sistema inmunitario reconoce esa proteína y genera una respuesta dirigida.
Vacunas personalizadas
En el caso de las vacunas personalizadas contra el cáncer, el objetivo no es prevenir que aparezca un tumor, sino preparar al sistema inmunitario para identificar características específicas de las células cancerosas de cada paciente. Por ello, estos tratamientos apuntan a tener un papel especialmente relevante después de una cirugía, cuando existe riesgo de que pequeñas cantidades de células tumorales provoquen una recaída.
A diferencia de tratamientos como la quimioterapia, que afecta células de rápida división, o algunos medicamentos de inmunoterapia que bloquean mecanismos utilizados por los tumores para evadir las defensas del organismo, las vacunas personalizadas intentan anticipar el reconocimiento del cáncer por parte del sistema inmunitario.
Por su parte, el avance también podría impulsar la investigación de vacunas contra otros tipos de cáncer, un campo en el que los científicos han trabajado durante décadas con resultados limitados en ensayos clínicos. Sin embargo, todavía deben conocerse aspectos clave del estudio de Moderna y Merck, incluida la magnitud del beneficio observado y si los pacientes vacunados tendrán una mayor supervivencia a largo plazo.


