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El Congreso le cumple a los yucatecos: Mauricio Sahui

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El mensaje fue de unidad, así lo manifestaron los diversos sectores del PRI, representados por el presidente estatal Luis Hevia Jiménez y los tres sectores del partido. Fue, en esencia un acto republicano, donde los hechos respaldaron las palabras.

Mauricio Sahui Rivero orgulloso de su origen, reforzó el compromiso que los diputados del PRI tienen con Yucatán, y demostró la apertura con otras fuerzas políticas con las que ha dinamizado el trabajo legislativo. Agradeció el apoyo de la gobernadora Ivonne Ortega Pacheco, y le refrendó su lealtad y todo su apoyo.

También acompañaron a Mauricio Sahui diversos cuadros políticos, ex funcionarios de gobiernos anteriores, presidentes de asociaciones civiles, cuadros distinguidos del partido y deportistas.

Sahui Rivero subió a escena y tomó la palabra para dar el siguiente mensaje, que al final fue aplaudido por todos. Aquí el mensaje íntegro:

Algo que me parece envidiable de Yucatán es que todavía podemos salir a tomar fresco, como decimos los que vivimos acá.

Las calles son de los ciudadanos. La belleza y la tranquilidad se respiran profundamente.

Yucatán es un lugar bello, de gente noble y amiga; somos tradicionalistas, amamos nuestras costumbres. Nos gusta ser diferentes del resto del país. Estamos orgullosos de nuestros antepasados y de lo que hemos construido, porque nos ha costado.

Aquí se habla yucateco.

 

Aquí se habla con sinceridad.

Hace cuatro años, se empezaron a sentar las bases para que Yucatán volviera a maravillar al mundo.

Con entusiasmo, sensibilidad y escuchando a la gente, empezamos a trazar el rumbo de una nueva historia para Yucatán.

Esto lo conseguimos bajo la visión de la Gobernadora Ivonne Ortega Pacheco, quien al inicio de su periodo definió cómo construir, para nuestros ciudadanos, el mejor lugar para vivir.

Así, logró convertir a Yucatán en el lugar más seguro de México. Y ya estamos en el camino para ser también el estado más justo.

El Gobierno que habla con resultados se propuso aumentar la cobertura de servicios de salud, pero hizo más que eso.

Hoy nuestros servicios de salud son considerados por el gobierno federal como los mejores. Y 9 de cada 10 personas ya tienen derecho a atención médica gratuita.

Para mí, hablar de los logros del gobierno estatal es quizá una manera de decir que esta administración me inspiró; nos inspiró a todos porque se atrevió a hacer lo que nadie había hecho.

Yucatán ha alcanzado la mejor posición en su historia en materia de infraestructura, el puesto número once a nivel nacional.

La tierra del Mayab necesitaba volver a creer en su gente y ofrecerles a las personas las herramientas necesarias para triunfar.

Cuatro años después, qué orgullo decir que nuestros estudiantes están conquistando logros a nivel mundial en educación, arte y deporte.

Aquí se trabaja.  Somos el tercer estado con la menor tasa de desempleo.

Se está logrando que familias completas hoy puedan aspirar a mejores condiciones de vida.

Si nos hemos maravillado a nosotros mismos y si hemos logrado cosas que parecían imposibles, ¿cómo no vamos a sentirnos orgullosos?

Nos sentimos contentos porque a pesar de las críticas malintencionadas y las constantes ganas de ciertos grupos de dividir a nuestro estado, seguimos juntos, luchando por un mejor futuro.

En contraste, a kilómetros de distancia hay un escenario preocupante, un México que nos duele a todos. Un país que se dice en guerra en medio de ciudadanos que piden paz.

Ni México, ni su gente queremos más violencia, ni que se siga incrementando la cifra de más de 50 mil vidas perdidas. No queremos un México mutilado; mutilado por la delincuencia; mutilado por la violencia. No somos ajenos a ese dolor, como mexicanos nos duele, y nos duele mucho.

En medio de esta situación, Mérida está siendo un polo atractivo para muchos que huyen de las circunstancias adversas de sus ciudades.

Hombres, mujeres y familias completas están llegando en la búsqueda de un refugio, un lugar que les pueda ofrecer calidad de vida a sus hijos, uno que les prometa espacios para que puedan realizar sus sueños. Esos mexicanos que muchas veces buscan conquistar el sueño americano al cruzar la frontera del norte del país, hoy buscan a Yucatán, hoy buscan a  Mérida, hoy buscan conquistar el sueño del Mayab.

Pensemos: ¿cómo un lugar que tiene una calidad de vida única y envidiable, con estándares de seguridad equiparables a los de países europeos no representa una opción atractiva para vivir?  Sin embargo, he escuchado diferentes voces de incertidumbre que me dicen que les preocupa que llegue gente ajena a nuestras costumbres. Qué pongamos mayor esfuerzo en mantenernos con los niveles de bienestar con los que contamos en estos momentos.

Sin duda, es una preocupación latente y se ha detonado en los últimos días. Por eso, no podemos cerrar los ojos a lo que está sucediendo. El movimiento migratorio hacia nuestro Estado es una realidad y no podemos quedarnos con los brazos cruzados. Por el contrario, debemos buscar las formas de generar inclusión social, debemos encontrar los caminos que propicien que el que venga a radicar en Mérida, sea gente de bien, trabajadora y honesta, que venga a poner su granito de arena a la grandeza de nuestra tierra.

Aquí, el mensaje debe ser claro, NO actitudes xenofóbicas, NO  discriminación.

Con responsabilidad y verdadero interés de construir un nuevo modelo de convivencia que nos ayude a conservar los logros que ya hemos alcanzado, y nos ayude a evitar los errores que otras ciudades cometieron.

En consecuencia, necesitamos la cooperación de todos.

De los jóvenes que necesitan esforzarse en sus estudios para buscar mejores oportunidades en la vida.

De los papás, para que cuiden y orienten a sus hijos y estén pendientes de que no se adentren en el destructivo camino de las drogas. Porque si no existe el mercado, las drogas no tienen nada que hacer acá.

De los maestros, para que reconozcan en sus tareas un eslabón fundamental para el desarrollo de nuestros niños y jóvenes.

De los foráneos ejemplares y de buenas intenciones. Para que nos ayuden a identificar los errores que cometieron los ciudadanos y gobiernos en su lugar de origen y nos ayuden a evitar que la historia que vivieron no se repita en Yucatán.

Necesitamos acciones a la altura de esas circunstancias. Me he convencido que la única manera de que no perdamos esa calidad de vida es estableciendo reglas claras y fortaleciendo los valores de la familia.

No nos preocupa que llegue gente buena, nos preocupan los que no están dispuestos a cumplir con las reglas de la casa. Aquí se juega con honestidad. Aquí se juega yucateco.

Estamos orgullosos de lo que hemos logrado porque nos ha costado. Y NO vamos a permitir que nadie nos lo quite.

Por lo anterior, desde el Congreso del Estado nos avocamos a desempolvar, modificar e impulsar leyes que nos permitan, como dije hace un momento, seguir tomando el fresco.

Eso que representa algo positivo para nosotros, que seguramente nos trae memorias de nuestra infancia, en el patio de nuestras casas jugando trompo, chácara o kimbomba; mientras nuestros padres y abuelos nos observaban con ojos de esperanza, planenando cómo ofrecernos un futuro mejor.

Hoy, el significado que encierra tomar el fresco, sigue siendo tan válido como el de esos buenos tiempos.

Porque si las familias pueden salir a tomar fresco quiere decir que nuestros hijos van a la escuela, que sus padres los están viendo crecer sanos; que se desarrollan en un ambiente limpio, que no están consumiendo drogas y que las calles siguen siendo nuestras.

Con las cartas puestas sobre la mesa y ante el dilema de cómo hacer para seguir ofreciéndole esa calidad de vida a los yucatecos, estamos estableciendo las reglas del juego.

Son los resultados de esta Legislatura que encabezo y que en un año, logró modificar el 50% de las leyes del Estado que ya hacía décadas estaban rezagadas.

Hoy, la constitución yucateca es más fuerte, está encaminada a hacer un Estado más justo, con leyes modernas que nos hacen el Estado modelo en la implementación de la Reforma de Justicia Penal.

En materia de Justicia y Seguridad Pública la ley es más justa, más pareja y garantiza a todos el derecho a un abogado, incluso para quienes no sepan hablar español. Nos parecía verdaderamente increíble que con una población elevada de mayahablantes no hayamos tenido una ley que les garantizara este derecho.

De igual forma, hemos contribuido a que nuestra Fiscalía General del Estado sea reconocida como una agencia de avanzada, al ser de las primeras en contar con legislación para prevenir la trata de personas.

Por otro lado, en los últimos cuatro años el número de vehículos circulando en Yucatán se incrementó casi 40%. Después de más de 30 años de espera, Yucatán tiene una nueva Ley de Tránsito, que lo único que persigue es prevenir y salvar vidas.

Sumado a lo anterior y con la intención de impulsar la inversión privada y con ello, mayores oportunidades de empleo para los yucatecos, desarrollamos una nueva Ley que detonará la competitividad de los negocios, para que nuestra economía se fortalezca y generé a su vez, mayores ingresos para las familias.

Eliminamos la excesiva regulación y complejidad de trámites para hacer más fácil la apertura de una empresa.

Del mismo modo, impulsamos la simplificación fiscal, misma que hoy permite recaudar más para poder destinar mayores recursos a programas sociales.

Asimismo, nuestra ley reconoce invariablemente al turismo como una prioridad por ser detonante de la economía del Estado.

Este es sin duda, un Yucatán más competitivo.

De la mano con lo anterior, sabemos y reconocemos que nuestro talento tiene mucho que seguir aportando a México y el mundo; por ello, por primera vez establecimos por ley que el Gobierno asigne obligatoriamente recursos para desarrollar la ciencia y la tecnología, nos apegamos a los estándares que señalan organismos internacionales y países desarrollados.

Todos estos esfuerzos tienen que ir necesariamente aparejados con una sociedad llena de salud, llena de plenitud. Por esta razón, buscamos generar consciencia social legislando para que el trasplante de órganos sea visto como una segunda oportunidad de vida para miles de yucatecos.

Ahora bien, la dinámica de crecimiento de la población en conjunto con la concentración urbana, particularmente en Mérida, nos obliga a planear mejor la ciudad y el Estado. Por ende, en esta Legislatura aprobamos leyes que nos permitan crecer de forma ordenada, fortaleciendo e impulsando la generación de vivienda social. Sin embargo, no basta con crecer ordenadamente, es fundamental hacerlo bajo principios ambientales y de sustentabilidad. Por ende, ya contamos con una Ley de Protección al Medio Ambiente, una de Gestión de los Residuos Sólidos y una para la Protección de la Fauna.

Eso es lo que queremos en el Congreso, leyes estatales que toquen a las familias, que transformen y que cuiden, por eso estoy seguro que esta Legislatura pasará a la historia por su enorme productividad y gran vocación de modernización, pasará a la historia no por haber aprobado 24 leyes, sino porque todas estas leyes constituyen profundos cambios para impulsar la calidad de vida de todos y cada uno de los yucatecos, 24 leyes de alto impacto y enorme utilidad social, 24 leyes que refrendan que bajo ninguna circunstancia vamos a renunciar a esa tranquilidad y a ese bienestar que acá se respiran.

Todos estos avances han sido posibles gracias a que mis compañeros diputados de fracción y un servidor, hemos privilegiado el diálogo, la tolerancia y el respeto, hemos apostado para que en la Tribuna del Congreso se privilegie la Agenda Legislativa.

Hemos defendido enfáticamente nuestra postura; en la Agenda Legislativa, no a los intereses particulares, no a los intereses electoreros y no a los intereses mezquinos que buscan denostar lo que se ha logrado hoy en Yucatán con tanto esfuerzo.

Hoy los invito a la reflexión, pensemos en ¿qué estamos haciendo para cuidar lo que tanto valoramos? ¿qué estamos haciendo para vivir en un lugar más hermanado? 

Saquemos lo mejor de nosotros mismos para que esa connotación de “tomar el fresco” no quede en memorias y gratos recuerdos de un pasado que se fue. Quiero que a las generaciones más jóvenes podamos ofrecerles esos privilegios de los que hoy, todos nosotros gozamos. 

Pero para proteger, necesitamos unir nuestras voces y voluntades en una sola. 

Les puedo decir que conozco bien los distintos rostros de Yucatán, me inquieta que se hable de los del norte y de de los del sur; de los que están llegando y de los que aquí vivimos.

Yo les hablo de un sólo estado. De una entidad amiga y más unida que nunca porque si podemos vivir en un lugar así, creo que no será posible que perdamos la tranquilidad de nuestra casa.

Las circunstancias nos demandan que tiene que ser así. Espero que ahí esté nuestra verdadera genialidad y que los ojos de millones de mexicanos nos vean como ejemplares no solo por nuestra calidad de vida, sino por nuestra unidad y nuestro sentido humano.

Pueden estar seguros que el Congreso del Estado seguirá haciendo lo que le corresponde. El Congreso mantendrá su vocación social e institucional.

En este sentido puedo afirmar, sin temor a equivocarme, que Yucatán ha demostrado que los 3 Poderes de Gobierno; el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial pueden funcionar como complementos perfectos para darnos a los yucatecos la calidad de vida que exigimos y merecemos.

Por ello, mantendré mi máximo esfuerzo y talento en esta tarea y me ofrezco a canalizar el talento de quienes encuentran en mi mensaje, un camino para asegurar que Yucatán siga siendo el estado donde se tome fresco todos los días.

Soy hombre de compromiso y lo he demostrado, hace poco más de un año recorrí las calles de mi distrito y le pedí a los vecinos su voto de confianza, les dije que no me olvidaría de ellos, que mi trabajo no sólo estaría en el Congreso, sino en fungir como el gestor social de sus demandas y lo he hecho así, he seguido caminando y visitando a mi gente.

Aquí quiero refrendar mi compromiso, quiero decirles a los yucatecos que mi voluntad sigue y seguirá intacta, seguiré trabajando por mi distrito, por mi Mérida, por mi Yucatán, por mi gente.

Y lo seguiré haciendo porque me preocupa el padre que lucha para llevar alimento a su familia; porque me preocupa la madre que hace todo lo que está a su alcance para proteger a sus hijos; porque me preocupa la familia que pierde su patrimonio por falta de asesoría legal.

Seguiré trabajando y aportando mi parte para dar los resultados que requiere nuestro Estado. Porque para eso trabajamos los priístas: para darle resultados a la sociedad.

Y en Yucatán, hemos dado muestra de que unidos, cooperando, respetando las ideas y trabajando con el corazón, podemos lograr grandes resultados y construir maravillosos sueños, los sueños del Mayab. 

Muchas gracias.