Inicio Análisis político Alejandro López Munguía El PVEM en Yucatán, en estado de alerta.

El PVEM en Yucatán, en estado de alerta.

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El PVEM es la plataforma electoral más rentable en Yucatán.

 

 

La importancia del Partido Verde.

 

 

El partido verde en Yucatán juega en la actualidad un papel de gran importancia en el tablero político estatal, debido a su alta rentabilidad electoral, probada en el proceso electoral del 6 de junio del 2021.

 

En los números, el partido reafirmó su presencia electoral y logró consolidarse en la coalición con Morena y el Partido del Trabajo. Como resultado del acuerdo nacional, el PVEM propuso a dos candidatos a diputados federales que lograron el triunfo por mayoría, Carmen Navarrete Navarro por el V distrito y Mario Peraza Ramírez, por el II distrito.

 

Además, el partido del tucán obtuvo otra diputación federal (plurinominal) en la zona, en la persona de la cantante del famoso grupo Kabá, Federica, haciendo un histórico total de tres legisladores federales por Yucatán.

 

En esencia, el partido verde está viviendo los mejores momentos políticos de su historia en la entidad. De tiempo atrás, ha venido consolidándose como una alternativa viable, seria y confiable. Su gran aportación a la coalición “Juntos Haremos Historia” radica fundamentalmente en la solidez de su existencia política.

 

Y es que, en el pasado, el PVEM nunca se había visto públicamente envuelto en conflictos internos que le sujetaran a un grave desgaste político, a diferencia del Morena y del Partido del Trabajo, que vivieron y viven una alarmante dinámica de desgaste interno.

 

 

El pasado y el presente.

 

 

En el pasado, el partido había sido ordenado, discreto y conciliador, lo que permitió que sus problemas se resolvieran en tiempo y forma, sin que esto les genere un costo político por la mala imagen que el electorado se lleva de ello.

 

Y es precisamente en este punto, en el que hoy se encienden las alarmas de alerta, pues hay visos de conflictos internos, que de no resolverse a tiempo, pudieran dañar la imagen del partido ante la sociedad y pudieran quebrar la coalición con el partido del Presidente de México. Ante la cercanía del próximo proceso electoral del 2024, en el que se elegirá un nuevo Presidente de la República, un (a) Gobernador (a), así como senadores, diputados federales, diputados locales, presidentes municipales, es necesario que el PVEM se muestre como un partido unido, consolidado y avanzando en el mismo rumbo.

 

Si la gente detecta que en el partido existe división, rencillas, grillas y golpes bajos, entonces no encontrará diferencias con Morena y el PT. Y lo terrible es que lo empiecen a ligar de nuevo al corrupto y alicaído PRI.

 

Es urgente que la dirigencia estatal asuma el rol de responsabilidades que le corresponden. Da la impresión de estar jugando un doble o hasta triple juego, sin poner las cartas sobre la mesa, lo que hace más compleja la situación. Se sabe por ejemplo que el PVEM es aliado natural del presidente Andrés Manuel López Obrador y de su partido, sin embargo, en el estado, mantiene una alianza sumisa con el PAN.

 

 

Una imagen dice más que mil palabras.

 

 

Hasta el momento nadie ha visto un pronunciamiento de unidad, ni existe una fotografía que la represente, donde se vea fielmente a la dirigencia estatal con los tres diputados federales por Yucatán, los dos de mayoría relativa, Carmen Navarrete Navarro del V distrito y Mario Peraza Ramírez del II distrito, y la diputada plurinominal, Federica Quijano ( cuyo nombre real es Janine Quijano Tapia). La ausencia de esa imagen y la falta de un pronunciamiento no es un asunto menor, no es un detalle sin importancia, es la evidencia de una gran pifia política que está generando recelo y discordia.

 

Y es que, la diputada Federica le ha dado por arraigarse en el territorio yucateco, y ha visitado diversas comunidades del interior del estado omitiendo la regla básica del oficio político: el respeto hacia sus compañeros. La imagen que la legisladora da es que no le importa entrar en distritos donde hay un compañero que ha ganado ese territorio con gran esfuerzo político, económico y social, como es el caso de Mario Peraza y de Carmen Navarrete. Habrá quien suponga que por ser del mismo partido no “debe haber problemas”, pero sí los hay. O habrá quien suponga que Yucatán es territorio libre y ella no debe “pedir permiso a nadie para visitarlo”, pero debe entender que en política, lo que parece ser, es; sin cordialidad, parece ser falta de respeto. Si el PVEM tiene presencia en las demarcaciones II y V, son gracias al trabajo esforzado de ambos diputados federales que desplegaron un trabajo político de gran alcance a lo largo de muchos años, como es el caso de Carmen Navarrete. Lo menos es tener la cordialidad de avisarles con tiempo y hasta de invitarlos a participar de sus giras para crear sinergias que reditúen en el fortalecimiento de las estructuras del partido.

 

Evidentemente la diputada Federica desea ser candidata al senado de la república por Yucatán. Pero entrar por asalto al territorio, no es que esté prohibido, pero no es lo “políticamente correcto”. Aquí es donde la dirigencia estatal ha fallado y no se ve que quiera poner cordialidad al asunto.

 

Otro tema delicado son las aspiraciones del legislador Mario Peraza, que no cuentan con el respaldo de la dirigencia estatal. Sin embargo, tampoco hay voluntad para lograr conciliar las agendas y potenciar la gran oportunidad que tiene el PVEM de entrar en competencia. La relación entre dirigencia y legislador es mala, está convulsionada y se torna riesgosa; y lo es porque llevan dos agendas distintas, con objetivos distintos y propuestas opuestas. La ruptura parece inminente.

 

Entonces ¿cuál es el camino?. Lo adecuado es que la dirigencia empiece a tejer fino, tome la iniciativa y convoque a la unidad de todas las partes que representan al PVEM en Yucatán y hable con la claridad necesaria, para que se alineen los objetivos, se pula la propuesta y se afinen las estrategias, a fin de que el PVEM transite por una sola vía, sin dobles juegos, ni dobles discursos, sin mentiras, sin engaños, sin manipulaciones, sin retrasos.

 

Diputados Huérfanos

 

Una cosa que ha llamado poderosamente la atención en los medios locales es que los legisladores federales parecen “huérfanos”, pues en ninguno de sus eventos son acompañados por el líder del partido en el estado.

La situación ya llegó a tal grado que los mismos medios se extrañan de ello y empiezan a cuestionar los hechos.

No es saludable para el partido verde que se muestre una “horfandad” política, que no es otra cosa, que división y grilla.

 

Cumplir los compromisos

 

 

La dirigencia en el estado debe estar consciente que la política se construye a diario y que cumplir los compromisos con la gente valiosa que siempre les ha apoyado y les ha ayudado, en especial en los momentos cruciales de la vida política en la entidad, es cosa indispensable.

 

Y en el caso del PVEM se trata de algo urgente. Porque se corre el riesgo de que la gente se canse de tanto “rollo” y deje de importarle la agenda que antes tenía importancia.

 

Lo único que no puede darse el lujo la dirigencia estatal que encabeza el diputado Harry Rodríguez, es dejar de tener a los aliados que lo han ayudado con lealtad y cariño.

 

La alerta.

 

La alerta es a tiempo, es oportuna y no debe ignorarse. No todo es ponerse de tapete para que los azules transformen Yucatán a costa del partido verde. Se puede ser aliado y mantener intacta la dignidad, solo hay que saber hacer bien las cosas.