Especialistas de la Catholic Medical Association y la American Lung Association analizaron el diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar del papa León XIV y las posibles opciones de tratamiento tras la cirugía a la que fue sometido el 13 de octubre. Los médicos explicaron que las decisiones dependerán del análisis del tejido extraído, que permitirá determinar la etapa del cáncer y establecer si permanece localizado o se ha extendido a otras partes del organismo.
Durante una intervención en el programa EWTN News Nightly, el neumólogo Jeff McGovern y la doctora Juanita Mora, portavoz de la American Lung Association, abordaron las características de este tipo de cáncer, los tratamientos disponibles y las precauciones que podría necesitar el pontífice durante su recuperación.
La operación consistió en la extirpación del lóbulo inferior del pulmón derecho. De acuerdo con la información difundida, el procedimiento confirmó el diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar, una de las formas más frecuentes de cáncer de pulmón tanto en fumadores como en personas que nunca han fumado.
El análisis del tejido determinará los siguientes pasos
McGovern explicó que la elección del tratamiento depende de diversos factores, entre ellos el tamaño del tumor, su etapa y la posible presencia de células cancerosas fuera del área afectada.
El estudio anatomopatológico del tejido extraído permitirá conocer con mayor precisión las características del tumor. Según el especialista, los resultados suelen tardar varios días, aunque el tiempo puede variar de acuerdo con los análisis necesarios.
Entre las opciones que podrían considerarse, dependiendo de los resultados, figuran la quimioterapia, la radioterapia y la inmunoterapia. La cirugía también puede formar parte del tratamiento cuando las características y la extensión de la enfermedad lo permiten.
McGovern señaló que, si el cáncer estuviera localizado y no se identificara propagación, el seguimiento podría centrarse en estudios periódicos de imagen, como tomografías computarizadas. El especialista mencionó controles cada seis meses inicialmente y, posteriormente, anuales, aunque el calendario definitivo dependerá de la evaluación médica del pontífice.
La extensión de la enfermedad influirá en el pronóstico
La doctora Juanita Mora explicó que, si los estudios confirman que el tumor no se ha extendido, las perspectivas pueden ser favorables. Durante la entrevista mencionó tasas de supervivencia de entre 80% y 90% para determinados escenarios de enfermedad localizada.
Esta cifra no constituye una estimación individual del pronóstico del papa León XIV. Las probabilidades de supervivencia varían según la etapa del cáncer, sus características biológicas, el estado general del paciente y la respuesta al tratamiento.
Si se detectara propagación, los médicos tendrían que valorar otras alternativas terapéuticas. Mora indicó que la decisión podría incluir quimioterapia, radioterapia o inmunoterapia seleccionada a partir de los biomarcadores identificados en el tumor.
Estos resultados son relevantes porque permiten orientar el tratamiento de acuerdo con las características específicas de la enfermedad, en lugar de aplicar una misma estrategia a todos los pacientes.
Recuperación y precauciones para el pontífice
Mora describió al papa León XIV, de 71 años, como una persona activa que practica tenis y mantiene una condición física favorable. Sin embargo, advirtió que la recuperación después de una cirugía pulmonar requiere atención a posibles complicaciones, incluidas las infecciones respiratorias.
La especialista destacó la importancia de revisar las medidas preventivas recomendadas para reducir el riesgo de enfermedades respiratorias, entre ellas la vacunación contra la influenza y la COVID-19. También mencionó la vacuna contra el virus respiratorio sincitial (VRS), siempre que el paciente reúna los criterios médicos para recibirla.
En relación con los viajes, Mora señaló que el equipo médico podría evaluar medidas para reducir el riesgo de formación de coágulos sanguíneos durante desplazamientos prolongados. La necesidad de utilizar medicamentos anticoagulantes dependerá de la valoración individual y de los riesgos que identifiquen los profesionales responsables de su atención.
Estas precauciones cobran relevancia durante la recuperación de una intervención quirúrgica, aunque cualquier decisión sobre medicamentos, vacunas o viajes deberá ser determinada por los médicos del pontífice.
El cáncer de pulmón y sus principales factores de riesgo
Durante la conversación, Mora destacó la dimensión del cáncer de pulmón como problema de salud pública. De acuerdo con las cifras que citó, en Estados Unidos se diagnostica un caso aproximadamente cada dos minutos y medio, y alrededor de 238,000 personas mueren anualmente por esta enfermedad.
El tabaquismo es uno de los principales factores de riesgo, pero no es el único. La especialista también mencionó la exposición al radón, un gas radiactivo incoloro e inodoro que puede acumularse en viviendas y edificios a través de grietas y otras vías de entrada.
La contaminación atmosférica, incluidas las partículas suspendidas y determinados contaminantes como el ozono, también se relaciona con riesgos para la salud respiratoria.
El caso del papa León XIV ha vuelto a centrar la atención en el diagnóstico y tratamiento del cáncer pulmonar. No obstante, los especialistas subrayaron que la información definitiva sobre la extensión de la enfermedad y el plan terapéutico dependerá de los resultados médicos y de la evaluación individual del paciente.


