Cómo cuidar la salud ante el envejecimiento de la población en México

Notipress.- México avanza hacia una población con mayor proporción de personas adultas mayores. El Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM), con base en proyecciones del Consejo Nacional de Población (CONAPO), informó en julio de 2026 que más de 17.1 millones de personas de 60 años y más viven en el país, equivalentes a 12.8% de la población. Para 2030, este grupo representaría 14.96% del total.

Este cambio demográfico vuelve más relevante el cuidado de la salud a lo largo de la vida. La Organización Mundial de la Salud (OMS) sostiene un enfoque que conecta el bienestar durante la infancia, juventud y edad adulta con un envejecimiento saludable, al considerar que distintos factores de protección y riesgo acumulados pueden modificar las trayectorias de salud.

Mantenerse físicamente activo es uno de los hábitos con mayor respaldo. La OMS reportó que cerca de 1,800 millones de adultos, alrededor de 31% de la población adulta mundial, no alcanzaron en 2022 los niveles recomendados de actividad física. El organismo asocia la inactividad con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, demencia y algunos tipos de cáncer.

Hugo Palafox, vicepresidente de Ciencia en Immunotec, coincide en que la prevención adquiere mayor importancia con el paso de los años. “Envejecer es inevitable, pero realizarlo de manera digna sí es posible y recomendable”, señaló. Entre sus recomendaciones se encuentran mantener la actividad física, cuidar la alimentación, acudir a chequeos médicos y procurar un descanso adecuado.

Dormir suficiente también forma parte de las recomendaciones institucionales para personas mayores. El National Institute on Aging de Estados Unidos señala que los adultos mayores necesitan alrededor de siete a nueve horas de sueño por noche y destaca que un descanso adecuado favorece la salud física, mental y el bienestar general.

Los chequeos médicos periódicos constituyen otro componente preventivo. Palafox recomienda consultas regulares, monitoreo de signos vitales y estudios indicados por profesionales de la salud para detectar oportunamente problemas y dar seguimiento a condiciones existentes.

En alimentación, el especialista también plantea priorizar vitaminas y minerales esenciales y menciona el estrés oxidativo y la inflamación como procesos vinculados con el deterioro asociado con la edad. En este punto, las recomendaciones generales sobre dieta y hábitos deben distinguirse de las afirmaciones comerciales sobre suplementos específicos, cuyo beneficio requiere evidencia clínica propia para cada producto y resultado atribuido.

Actividad física, descanso, seguimiento médico y alimentación forman así un conjunto de medidas que pueden incorporarse antes de llegar a los 60 años. Frente al envejecimiento de la población mexicana, el enfoque preventivo no se limita a prolongar la vida, sino a preservar durante más tiempo la funcionalidad, el bienestar y la autonomía.