El Servicio Meteorológico Nacional pronostica 56 frentes fríos para México entre septiembre de 2026 y mayo de 2027, seis más que el promedio histórico, con especial actividad entre noviembre y febrero y una posible intensificación de El Niño hacia finales del año.
La temporada de frentes fríos 2026-2027 apenas comienza y México ya tiene una primera señal de lo que podría traer el invierno. El Servicio Meteorológico Nacional prevé el ingreso de 56 sistemas frontales al territorio nacional entre septiembre y mayo, una cifra superior al promedio de 50 registrado entre 1990 y 2020.
El pronóstico fue presentado por Fabián Vázquez Romaña, coordinador general del SMN, durante una conferencia en la que también se dieron a conocer las medidas de prevención ante la temporada de bajas temperaturas.
La distribución prevista es de tres frentes fríos en septiembre, siete en octubre, ocho en noviembre, nueve en diciembre, ocho en enero, siete en febrero, seis en marzo, seis en abril y dos en mayo. En otras palabras, la mayor concentración se espera durante los meses centrales del invierno.
Solo entre noviembre y febrero podrían ingresar alrededor de 32 sistemas, más de la mitad del total previsto para toda la temporada. Diciembre sería el mes con mayor actividad, con nueve frentes fríos estimados.
La cifra también supera ligeramente lo ocurrido en la temporada anterior. Para 2025-2026, el SMN había calculado inicialmente 48 sistemas y finalmente se registraron 50.
Pero el número de frentes no es el único factor que preocupa a los especialistas. Esta temporada estará marcada por el comportamiento de El Niño-Oscilación del Sur, fenómeno que ya está presente en el Pacífico ecuatorial y que, según el SMN, podría fortalecerse durante los próximos meses.
En junio, el organismo meteorológico estimaba una probabilidad de 63 por ciento de que El Niño alcanzara la categoría de “muy fuerte” entre noviembre de 2026 y enero de 2027. El nuevo pronóstico mantiene la expectativa de que el fenómeno alcance su mayor intensidad hacia finales del año, precisamente cuando se espera una mayor frecuencia de frentes fríos.
¿Qué significa esto para México? La interacción entre El Niño y los sistemas frontales puede modificar la distribución de humedad, lluvias y temperaturas. El SMN anticipa una mayor probabilidad de condiciones húmedas en algunas regiones del norte y centro, además de episodios de frío que podrían ser particularmente notorios en zonas montañosas.
En el noroeste y norte del país, masas de aire frío provenientes de Canadá y Estados Unidos podrían interactuar con humedad suficiente para favorecer tormentas invernales. Chihuahua, Durango, Coahuila, Sonora y otros estados del norte podrían enfrentar episodios de temperaturas bajo cero, heladas e incluso nevadas en zonas de mayor altitud.
La situación también merece atención en el Golfo de México. El SMN observa un incremento en la frecuencia de los llamados eventos de Norte, caracterizados por fuertes rachas de viento, oleaje elevado, lluvias y descensos importantes de temperatura.
Veracruz y Tabasco podrían registrar algunos de estos episodios, especialmente durante enero. El análisis histórico del SMN señala que ese mes concentra la mayor cantidad de eventos de Norte desde 1979.
Hay además un elemento que vuelve más compleja la transición entre el verano y el otoño. La temporada de ciclones tropicales todavía estará activa cuando comiencen a avanzar los primeros sistemas frontales. En el Golfo de México, una masa de aire frío puede interactuar con un ciclón tropical y modificar su trayectoria o incluso favorecer que permanezca estacionario durante más tiempo.
Eso no significa que cada frente frío vaya a producir condiciones extremas. Un pronóstico estacional establece tendencias generales y no puede determinar con meses de anticipación la intensidad exacta de cada sistema. Las condiciones específicas se conocerán conforme los frentes se acerquen y el SMN actualice sus pronósticos.
Por ello, Protección Civil recomienda prepararse antes de que lleguen los episodios más intensos. Abrigarse con varias capas de ropa, proteger especialmente la cabeza y el rostro, consumir bebidas calientes y evitar cambios bruscos de temperatura son algunas de las medidas básicas para reducir los efectos del frío.
También existe una advertencia importante dentro de casa. Las autoridades recomiendan no utilizar braseros, hornos o estufas para intentar calentar habitaciones y mantener una ventilación adecuada cuando se utilicen chimeneas o calentadores, debido al riesgo de intoxicación por monóxido de carbono.
Los grupos más vulnerables requieren especial atención. Niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades crónicas pueden resentir con mayor intensidad las bajas temperaturas, por lo que las autoridades aconsejan mantenerlos abrigados y vigilar cualquier señal de afectación.
La temporada 2026-2027 llega así con una combinación que merece seguimiento: más frentes fríos que el promedio histórico y un fenómeno de El Niño que podría alcanzar una intensidad considerable. La realidad del invierno se definirá sistema por sistema, pero la previsión ya ofrece una señal clara: conviene prepararse antes de que el frío llegue con fuerza.


