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¿Por qué el PAN ganó las elecciones del 6 de junio en Yucatán?.

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¿Por qué el PAN ganó las elecciones en Yucatán?.

Para llegar a la respuesta es necesario hacer un recuento de hechos, un repaso de datos y un análisis de los factores que jugaron un papel fundamental. Comencemos.

I.- En plena pandemia durante el 2020, se llegó a pensar que al PAN le iría muy mal en esta elección. La situación económica era terrible, la falta de apoyos se agudizó, al gobernador le fue mal con su solicitud al Congreso del estado de un doble préstamo y el gobierno federal simplemente le cerró la llave al financiamiento a la iniciativa privada. El panorama era desolador.

II.- De hecho, muchos sectores de población se pronunciaron contra el gobierno del estado y en especial, contra el mandatario panista. Le llegaron a amenazar con prodigarle un “voto de castigo” en las elecciones del 2021. En la red social Facebook se leían los comentarios denunciando que diversos funcionarios se hacían propaganda entregando las despensas que el gobierno panista distribuía entre la población. Condenaban el oportunismo oficial. Eso decían.

III.- A estas voces discordantes se sumaban las de aquellos ciudadanos que fueron agredidos con gases lacrimógenos mientras marchaban hacia la sede del recinto donde el Gobernador Mauricio Vila rendía su primer informe de gobierno, en protesta por diversas anomalías de su administración. Las escenas fueron históricas. El pueblo en forma mayoritaria se levantó en apoyo popular a los indefensos agredidos, entre ellos personas de la tercera edad, niños, personas con discapacidad y maestros.

IV.- En la memoria quedará la justificación del Comandante Saidén, secretario de seguridad pública, ante los medios de comunicación: “la orden que dimos era la de contener la manifestación”. Lo que no calculó el funcionario es el alcance de dicha declaración, pues la palabra contener significa “impedir”. ¿Y qué impidió?, pues impidió la libre manifestación de la población. Es decir, técnicamente impidió el ejercicio más legal, más puro y más genuino de la democracia. Entonces lo que sucedió fue que hubo un atentado contra la democracia. Punto.

V.- Pero no pasó nada. La gente en ese momento juró que en el 2021 tomaría revancha cobrándosela al Gobernador y a su partido. Ajá, ¿y dónde se metió toda esa gente en la elección?. Una vez más me pregunto, ¿dónde quedó el voto de castigo?.

VI.- Otros ciudadanos muy molestos que juraron “cobrársela” al Gobernador Mauricio Vila, fueron los profesores. Éstos, cansados y hartos de tanto desprecio, mal trato y humillaciones por parte de los funcionarios de la SEGEY amenazaron cientos de veces a la administración panista con darles un voto de castigo en las elecciones del 2021. Y con alta frecuencia recordaban las promesas del mandatario cuando estaba en campaña durante el 2018. Pero ellos también brillaron por su ausencia. No se reflejaron el 6 de junio. Incluso, hubo quienes ayudaron a los candidatos a diputados y nunca les garantizaron la plaza que tanto anhelan.

VII. Y cómo olvidar a los despedidos del gobierno del estado al inicio de la administración de Mauricio Vila. Imposible. Ellos y ellas habían jurado que el PAN se las cobrarían. Múltiples fueron las marchas y las protestas frente a palacio de gobierno. La molestia era tal que en verdad asustaban. La injusticia que denunciaban era en realidad muy sentida, pues habían casos extremos de profesionales que no se merecían el despido injustificado.

VIII.- ¿Y entonces, por qué ganó el PAN las elecciones del pasado 6 de junio?. La respuesta tiene que ver con diferentes factores; el primero es por la desorganización de su principal enemigo político, Morena. El partido del presidente de la república se enfrascó en una guerra intestina que les trajo puro dolor y sangrado profundo. Los morenos se desangraron durante todo el proceso y sufrieron la división, la ofensa, la envidia, la traición y el canibalismo puro, lo que facilitó el trabajo de los blanquiazules. El segundo factor fue la acertada estrategia del PAN, que desarrolló una serie de acciones y programas bien desdobladas bajo la conducción de una estructura de mando bien definida, con un esquema de recompensa y financiamiento tan efectiva que hicieron polvo a la oposición. El tercer factor fue la coordinada subordinación de diversas dirigencias de partido que se pusieron a las órdenes del PAN y de agentes del gobierno. El cuarto factor fue la pasividad del IEPAC y del INE, que dejaron pasar todo, desde la compra del voto, hasta la coacción, el robo de los recursos, las denuncias de los candidatos, la lista fantasmas de representantes de casillas de los propios candidatos de los diferentes partidos políticos, la alteración de las actas, entre otras anomalías. El quinto factor fue la destrucción del PRI, al que Mauricio Vila le echó el ojo desde el principio. El PRI de Francisco “Pumba” Torres se convirtió en una obsesión para el Jefe Político panista, quien juró que nunca más ese partido se volvería a burlar de él, como pasó cuando le negó el segundo préstamo en el Congreso durante la pandemia. El Plan funcionó y el PRI quedó hecho añicos. Primero le quitó candidatos y luego le pisó el orgullo. Vila venció a Morena y al PRI juntos y los hizo ver pequeños. Al final, todo se conjuntó.

IX.- La fuerza blanquiazul supo aprovechar todos los resquicios, todas la oportunidades de maniobra, todos los errores del adversario, todas las flojeras del sistemas. Trabajó en bloque bajo un solo liderazgo ejerciendo todo el poder político a su alcance, así como la experiencia, el talento para ganar elecciones, y la astucia para oler oportunidades. Movieron las piezas de forma magistral y con un ejército de leales bien disciplinados, se metieron en la elección a contactar hasta “al diablo” si era necesario. Donde había que ir a abrir puertas, las abrieron; donde había que “remojarse”, se remojaron; donde había que ir y “quebrar voluntades”, las “quebraron”. Se hizo lo que se tenía que hacer, pero una cosa sí tenían en claro: el Gobernador debía tener mayoría en el Congreso y debía ganar las alcaldías que tenía que ganar, “aiga sido como aiga sido”. Ahora le pueden decir al mandatario con orgullo en la mano, “misión cumplida mi Gober”.

X.- Las reglas de la elección fueron para todos. Mientras Morena se peleaba internamente y se desgastaba, el PAN construía su victoria. La fuerza blanquiazul exprimió al PRI y le quitó toda su fuerza. Llevarse a Liborio Vidal fue magistral, tanto que hasta le arrebató a Morena la Ciudad de Valladolid y el distrito federal uno. En Mérida, el PAN mostró supremacía y ganó todo con un 2 a 1. Contundente. Tanto que se dio el lujo de dejar tendido en el tercer lugar del distrito 3 federal al famoso Pablo Gamboa Miner. Los números son fríos, el Gobernador Mauricio Vila Dosal mostró su verdadero rostro e hizo sentir su músculo político. Se impuso en las elecciones y nadie, salvo uno que otro, habla de un supuesto fraude electoral, sin que pase nada, absolutamente nada. Finalmente ganó él y eso es lo que la historia política narrará con el correr del tiempo.

La neta del planeta.- A nadie debe asustarle que en plena elección el gobierno del estado se haya metido hasta el fondo de las casillas. Siempre ha sucedido esto. ¿De dónde creen que lo aprendieron los panistas?. Se hizo en los tiempos de Víctor Cervera, en los de Ivonne Ortega, en los de Rolando Zapata. Hablar de estos temas, con total apertura, llamando a las cosas como son, es lo menos que le debemos a la población que se da cuenta de todo. Se advirtió que habría compra del voto y se le pidió a la gente que no cayera en ello, pero finalmente muchos no hicieron caso y vendieron su voto. ¿Los vamos a meter a la cárcel por ello?.