Inicio Análisis político Alejandro López Munguía El Covid-19 evidencia que no hay verdaderos líderes políticos en Yucatán.

El Covid-19 evidencia que no hay verdaderos líderes políticos en Yucatán.

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Ausencia de verdaderos líderes políticos agravan la crisis por el Coronavirus.

La Pandemia por el Coronavirus ha puesto en evidencia la falta de liderazgo de la gran mayoría de los políticos en Yucatán, porque ante la arremetida los líderes políticos (de partidos, de sindicatos, de agrupaciones, de asociaciones, de fundaciones, legisladores, ex legisladores, voces en el desierto, funcionarios, ex funcionarios) se han escondido de tal forma, que ni la sombra se les alcanza a ver.

La gente se queja de falta de medicamentos y de atención médica en los principales hospitales del estado; se queja por la falta de servicios públicos en los municipios; se queja por la falta de apoyos económicos, se queja por la violación a sus derechos de tránsito y a sus derechos humanos; se queja en solitario y nadie le socorre. Todo queda en manos del gobierno, que sometido por el gobierno federal, no alcanza a obtener los recursos necesarios. 

Desde el inicio de la Pandemia se dejó ver la falta de oficio de la clase política en la entidad. Unos cuantos políticos pudieron distinguir la gravedad de las cosas y muy pocos, pero en verdad muy pocos, pusieron el dedo en el renglón de la prevención de la salud y de la economía.

La gran mayoría de los líderes políticos se han mostrado egoístas al proveerse para sí de todos los privilegios y han abandonado al pueblo a su suerte. Se les acabó el talento, la creatividad, la generosidad, el compromiso… La convicción.

Todos se escudan en la responsabilidad que le confiere el cargo al Gobernador y a los Presidentes Municipales, olvidando que antes de esto, presumían de su área de influencia, de su poder político y de su margen de maniobra. Existen muchos exfuncionarios de gobierno que se llevaron millones de pesos y que hasta el momento ninguna autoridad les exige lo devuelvan, bien harían con donar unos cuantos millones de lo robado para distribuir en el pueblo más necesitado un poco de alimento, o bien para sufragar algunos pagos familiares. Muchos políticos a lo largo de su vida pública al amparo del poder se han enriquecido con dinero del pueblo, bien harían con donar parte de su patrimonio y ayudar a la gente de las comisarías de Mérida, o de las colonias en pobreza extrema, o de los municipios más pobres del estado.

“Por sus frutos los conocereis”, está escrito en las sagradas escrituras. Evidentemente podemos distinguir que ante la falta de respuesta a todas las demandas, está latente el esquivo interés de quienes en búsqueda del voto, vendrán en el 2021 pidiendo el voto para sí.

Como sea, algunos políticos han mostrado intención de hacer algo por la gente. Pero la gran mayoría se ha mostrado cobarde, sin tamaños, sin oficio, sin talante político.

Opinar sobre la pandemia o sobre qué hacer con la economía no es ejercer liderazgo. Es ser parte de ese grupo de políticos que gustan de medrar con la necesidad de la gente, sacando raja política.

Yucatán está al borde del caos porque la Pandemia nos ha tomado de rehén. El gobierno del estado está solo, sin respaldo de la oposición que busca inminentemente obtener una ventaja política. Los empresarios parece que no darán un paso adelante sin antes obtener garantía de recibir privilegios. Los partidos políticos que apoyan al Gobernador no solo deben respaldar sus acciones sino proveer al Gobernador de ideas que hagan viable la propuesta de reactivación económica y de atención a la salud.

Hace falta un gran posicionamiento político que nos permita como pueblo levantarnos unidos ante la adversidad.

Un buen líder resuelve problemas, de otra forma, no se puede asumir como líder. Y el principal problema de Yucatán es que no hay unidad, que estamos sumidos en el peligro del caos. No hay orden, no hay trabajo en equipo. Todos hacen lo que se les ocurre con tal de salir en la foto de las redes sociales para que vean que son muy “chingones”.

Sólo el trabajo en equipo nos hará salir de esta grave crisis. Resolver esta ecuación es de verdaderos líderes, pero, está claro que en Yucatán, están en peligro de extinción.