Inicio Análisis político Alejandro López Munguía El «Gordito» Marín desactivó a Gaspar Quintal.

El «Gordito» Marín desactivó a Gaspar Quintal.

1301

El Gordito Marín desactivó a Gaspar Quintal.

La sorpresiva votación de la diputada Fabiola Loeza a favor de la solicitud de los empréstitos por 1,375 millones de pesos y por 350 millones de pesos, tiene una razón de ser, y al parecer, el responsable de la maniobra tiene nombre y apellido: Jorge Carlos Ramírez Marín, conocido como el «gordito Marín», a quien se le señala como «protecctor» de Fabiola Loeza.

No se trata de la simple “traición” de una legisladora de “pueblo”, “sin valor” y sin “peso específico”. Se trata de un complot para desactivar la llegada de Gaspar Quintal a la presidencia del CDE del PRI en Yucatán. Esta maniobra política tuvo varios objetivos en la mira, el primero fue exhibir que perdió el liderazgo de la bancada y que no pudo evitar que una diputada abandonara la bancada. Uno que lo hizo fue Manuel Ávila Noh (que en paz descanse), siendo coordinador el legendario Cleominio Zoreda, en el periodo 2001 – 2004.

El segundo objetivo fue hacerle ver a Gaspar que ya no forma parte de los grandes acuerdos con el gobierno del estado y que ya no habrán utilidades personales, pues esas cayeron en las arcas de otros. El voto de Fabiola Loeza seguramente no fue gratis y el sobre “amarillo” se repartió por partes. No se sabe si fueron partes iguales.

Ciertamente Fabiola estaba molesta, de hecho muy molesta con el trato que recibió de Gaspar Quintal, quien en su calidad de coordinador de la bancada le decía lo que tenía qué hacer y qué decir.

Lo cierto es que la situación le dio la oportunidad a Francisco Torres quien en su calidad de presidente del CDE y en rueda de prensa, amenazó con sancionar a la diputada, forzando a Fabiola a renunciar al PRI y a declararse “independiente”. Con esta decisión, “Pumba” Torres ayudó a enterrar las aspiraciones de Gaspar Quintal, pues a él y solo a él se le atribuye la renuncia al partido de la legisladora priísta. Bueno ex priísta. La bancada pasó de ser de tres integrantes a solo dos.

Y es que, los señalamientos de Fabiola hacia Gaspar son muy serios y amenazan con tomar vuelo en lo subsecuente.

En el seno del partido se habla de la jugada “maestra”, señalando que tiene el sello del “Gordito” Marín, a quien no le desagrada para nada que “Pumba” se quede en la dirigencia estatal, al menos hasta que se definan las candidaturas de la elección del 2024, en la que desea tener margen de maniobra para ayudar, ya sea a los azules o a los morenos, según convenga. Cosa que no podría hacer en caso de que Gaspar Quintal arribara a la presidencia del partido. A “Pumba” lo puede “titiritear” sin problemas.

Al parecer, la partida la ganó el senador de la república. El único que ganó en el 2018 y que desea tener el control del partido para usar a su conveniencia el 7% de intención al voto que tiene el PRI en Yucatán.